El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, le escribió una carta a Mohsen Rezaei, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, en un intento por reactivar el diálogo de paz, según informó el Wall Street Journal este miércoles 28 de octubre. Un día después, el presidente Donald Trump confirmó que existió el contacto, pero negó haber ordenado retomar las negociaciones y lo presentó como un asunto vinculado al envío de suministros médicos.
Claves de la noticia
- Según el Wall Street Journal, Vance envió una carta a Rezaei, exjefe de la Guardia Revolucionaria, para plantear un posible marco de negociación.
- El diario indicó que el intercambio se centró en cómo estructurar las conversaciones y no en los términos de un eventual acuerdo.
- Trump admitió que Vance escribió a las autoridades iraníes, pero ante la pregunta de si le había ordenado reabrir el diálogo respondió: «No».
- Axios informó que la carta subrayaba que el programa nuclear iraní tendría que abordarse en cualquier negociación futura.
- El episodio ocurre días antes de las elecciones legislativas del 3 de noviembre en Estados Unidos y en medio de advertencias de Trump sobre posibles ataques contra Irán.
Dos versiones sobre quién impulsó la carta
La principal diferencia entre los reportes está en el origen de la iniciativa. El Wall Street Journal atribuyó el movimiento a una instrucción de Trump, según una de sus fuentes. El presidente, en cambio, sostuvo que fue Vance quien le consultó y que él le respondió que, si quería hacerlo, le parecía bien. Algunos medios que siguieron la información, como Infobae y El Universal, señalaron además que, de acuerdo con el Journal, Trump todavía no había tomado una decisión final sobre el tema.
Esa diferencia no es menor: de ella depende si Washington está enviando una señal oficial de apertura o si se trata de un gesto exploratorio del vicepresidente que la Casa Blanca prefiere no convertir en una negociación formal. Hasta ahora, ninguno de los relatos conocidos establece que las conversaciones de paz hayan sido retomadas.
El contexto: una guerra abierta y un estrecho clave
El contacto llega en medio de la guerra en Medio Oriente que enfrenta a Estados Unidos e Israel con Irán y que tiene como uno de sus puntos más sensibles el estrecho de Ormuz, por donde circula una parte central del petróleo mundial. Según el Journal, se trata del contacto de más alto nivel entre Washington y Teherán en varios meses.
Del lado iraní, el canciller Abbas Araghchi dijo que su gobierno mantiene un contacto estrecho y permanente con los mediadores para revisar ideas que permitan aplicar el llamado plan de siete días, una propuesta que apunta a poner fin a la guerra y reabrir el estrecho de Ormuz. En los reportes consultados no aparece una confirmación ni una desmentida directa de Teherán sobre la carta de Vance.
Rezaei, por su parte, es una figura de peso dentro del sistema iraní: además de dirigir el Consejo Supremo de Seguridad Nacional, fue comandante de la Guardia Revolucionaria. Algunos analistas citados en los reportes señalan que dirigentes que hasta ahora llevaban la voz cantante, como el presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Ghalibaf, y el propio Araghchi, podrían quedar relegados si el canal pasa a otras manos.
Qué puede pasar ahora
En el corto plazo, la atención está puesta en las elecciones de medio mandato del 3 de noviembre. Trump ha advertido que podría lanzar un ataque de gran escala contra Irán y, según los reportes, el resultado de esos comicios podría influir en si esa opción sigue sobre la mesa. En ese marco, algunos observadores interpretan el gesto de Vance como una manera de administrar la situación hasta pasada la votación, aunque esa lectura es una interpretación y no un dato confirmado.
Otro punto a seguir es la respuesta de Teherán. Si Irán decide contestar de manera formal, o si los mediadores logran avanzar con el plan de siete días, el canal abierto por el vicepresidente podría convertirse en el primer paso hacia una negociación más amplia. Si, en cambio, Washington insiste en que la carta fue solo un asunto humanitario y Teherán la ignora, el episodio quedaría como un contacto aislado en un conflicto que sigue sin salida clara.
Por ahora, lo único comprobado es que hubo una carta, que Trump reconoce su existencia y que el tono público de la Casa Blanca es de cautela. Habrá que ver en los próximos días si el contacto tiene continuidad o si queda diluido por la campaña electoral y las amenazas militares que siguen vigentes.
Fuentes: Wall Street Journal, Axios, Bloomberg, Infobae, El Universal y Times of Israel, según el cruce de reportes del 28 y 29 de octubre de 2026.