Irán ofreció reabrir el estrecho de Ormuz en un plazo de dos días si Estados Unidos acepta una serie de condiciones, entre ellas el fin del bloqueo naval a sus puertos. El planteo lo formuló el portavoz de la cancillería iraní, Esmail Baqai, a comienzos de noviembre de 2026, y se canaliza a través de mediadores, sin que Washington haya dado una respuesta pública confirmada.
Claves de la noticia
- Irán sostiene que puede reabrir el estrecho de Ormuz en 48 horas si Washington acepta sus demandas.
- La principal exigencia es el levantamiento del bloqueo que Estados Unidos mantiene sobre puertos y buques iraníes.
- Según distintos medios, Teherán también pide aliviar las sanciones al petróleo, no imponer otras nuevas y descongelar activos retenidos en terceros países.
- El intercambio de mensajes es indirecto y Catar actúa como uno de los mediadores.
- El plazo se acortó: en septiembre Irán había propuesto siete días, un plan que el presidente Donald Trump rechazó.
Qué dijo Irán y qué reclama
Baqai presentó la oferta como un nuevo intento de encauzar las negociaciones indirectas que buscan frenar la guerra y descomprimir una de las rutas petroleras más sensibles del planeta. Según explicó, la reapertura del paso dependerá de la respuesta de Estados Unidos. El vocero también sostuvo que no habrá un acuerdo final mientras el bloqueo naval siga en pie.
Los medios que cubrieron el anuncio coinciden en el núcleo del pedido: terminar con el bloqueo a los puertos y buques iraníes, flexibilizar las sanciones sobre las exportaciones de crudo y evitar nuevas medidas punitivas. Algunos reportes agregan el descongelamiento de fondos iraníes en el exterior y el reconocimiento del control de Irán y Omán sobre el estrecho, un punto que no figura con igual detalle en todas las versiones.
El canal de negociación
El canciller iraní, Abbas Araqchi, confirmó contactos indirectos con Catar y dijo que se discute con los mediadores un esquema de dos días, aunque todavía sin resultados concretos. El viceministro Kazem Gharibabadi viajó a Doha en el marco de esas gestiones. Por su parte, el vocero catarí, Majed al Ansari, afirmó que las conversaciones continúan pero que por ahora no hay nada concreto.
Hasta el cierre de esta nota, Washington no había confirmado ni desmentido el borrador que describe Teherán, de modo que no existe un acuerdo cerrado. Todo lo planteado por la parte iraní es, por ahora, una propuesta.
Antecedentes: el rechazo de septiembre
No es la primera vez que Irán ofrece reabrir el paso. A fines de septiembre, Teherán propuso hacerlo en siete días si Estados Unidos levantaba el bloqueo naval, flexibilizaba las sanciones al petróleo y aceptaba un alto el fuego regional que incluyera al Líbano. Trump respondió ante la prensa en la Casa Blanca con una frase corta: «Rechazo su propuesta».
Aquella oferta se apoyaba en un protocolo firmado en junio, según el propio Araqchi. La diferencia de ahora está en el plazo, que pasó de siete a dos días, y en el momento político: la nueva propuesta llega tras las elecciones legislativas estadounidenses del 3 de noviembre, que dejaron a la administración Trump en una posición más débil en el Congreso.
Por qué importa el estrecho de Ormuz
El estrecho de Ormuz une el golfo Pérsico con el mar Arábigo y por él circula una porción muy importante del petróleo que se comercia por vía marítima en el mundo. Cualquier restricción al tránsito impacta en el precio de la energía, en los costos del transporte y, en cadena, en los alimentos, un efecto que ya preocupa a organismos como el Banco Mundial.
Para América Latina, importadora y exportadora de combustibles según el país, la evolución del conflicto es relevante por su efecto sobre los precios internacionales y la inflación.
Qué puede pasar
El escenario más inmediato depende de la respuesta de Washington. Si acepta alguna de las condiciones, podría abrirse una ventana para reactivar el tránsito marítimo. Si la rechaza, como ocurrió en septiembre, el riesgo es una nueva escalada, en un contexto en el que Irán advirtió que otra guerra con Estados Unidos podría ser más larga que la anterior. Habrá que seguir las gestiones en Doha y cualquier pronunciamiento oficial estadounidense en los próximos días.