El presidente Emmanuel Macron analiza seriamente reinstaurar un servicio militar voluntario en Francia, como parte de una estrategia de reforzamiento de la defensa nacional ante lo que su Gobierno describe como una creciente amenaza por parte de Rusia.
Aunque Francia eliminó el servicio militar obligatorio en 1997, la propuesta actual —que sería voluntaria— plantea ofrecer a jóvenes franceses la posibilidad de hacer un periodo de entrenamiento militar de 10 meses. En una primera etapa, el plan alcanzaría a unas 10.000 personas, con proyección de escalar hasta 50.000 voluntarios anuales hacia 2035.
Según fuentes oficiales, la idea no busca convertirse en un mecanismo de reclutamiento forzado ni enviar a los jóvenes a zonas de conflicto. El propio Macron enfatizó que “no se trata” de desplegar a los voluntarios en territorios como Ucrania, sino de fortalecer la cohesión social y la preparación defensiva nacional.
El nuevo esquema también se presenta como un complemento al número actual de efectivos. Con unas Fuerzas Armadas que hoy rondan los 200.000 soldados activos y cerca de 47.000 reservistas, el plan apunta a incrementar la reserva hasta aproximadamente 80.000 hacia 2030.
Por el momento, el proyecto sigue en evaluación: la ministra delegada de Defensa, Alice Rufo, admitió públicamente que se está trabajando en la iniciativa, pero aclaró que aún no existen decisiones oficiales definitivas. Se espera que un anuncio formal pueda producirse en los próximos días.
