El gobierno de Volodímir Zelenski habría dado el visto bueno al marco de paz planteado por Donald Trump, aunque aún persisten diferencias sobre puntos clave que deben definirse antes de un acuerdo final.

Según fuentes oficiales citadas por medios estadounidenses, Ucrania aceptó la versión revisada del plan de paz —resultado de las negociaciones de los últimos días en Ginebra— y restan solo “detalles menores” por resolver. Al mismo tiempo, desde Kiev aseguran que ese consentimiento no implica la aceptación automática de cláusulas que impliquen cesión de territorios o renuncias de soberanía.

Durante un comunicado, la secretaria de prensa de la Casa Blanca subrayó que se han logrado “enormes avances” para que Ucrania y Rusia se sienten a la mesa de negociaciones, pero admitió que aún persisten “algunos detalles delicados, aunque no insuperables”. En paralelo, funcionarios ucranianos anticiparon la posibilidad de que el presidente Zelenski viaje a Washington en los próximos días para definir esos puntos finales con Trump.

Sin embargo, no hay señales claras de que Moscú haya aceptado la propuesta —al menos no públicamente— lo que deja al plan en una etapa crítica de espera. Los términos revisados implicarían cambios sustanciales respecto al borrador inicial de 28 puntos, eliminando algunas de las exigencias más polémicas, aunque el contenido exacto del texto final aún no ha sido revelado.

El horizonte para cerrar el acuerdo se perfila como incierto: aunque Ucrania y Estados Unidos muestran optimismo, Europa ha pedido que cualquier negociación incorpore a los aliados del continente, y Rusia —pese a la presión diplomática— mantiene demandas que siguen complicando un consenso.