Por: Redacción | 26 de noviembre de 2025 | Tiempo de lectura: 4 min

Un violento incendio arrasó este miércoles parte del complejo residencial Wang Fuk Court, situado en el distrito de Tai Po, Hong Kong. El siniestro dejó al menos 83 personas fallecidas y más de 250 desaparecidos, según comunicaron las autoridades locales. El fuego, uno de los peores registrados en la ciudad en casi dos décadas, se extendió con rapidez por varias de las torres del complejo.
Un operativo de emergencia sin precedentes
El incendio comenzó a las 14:51 hora local y fue clasificado como nivel cinco, la categoría más alta de alerta en Hong Kong. Para controlar las llamas, se movilizaron más de 700 bomberos, quienes trabajaron en condiciones extremadamente peligrosas debido al intenso calor y la caída de escombros.

Entre las víctimas mortales se encuentra el bombero Ho Wai-ho, de 37 años, quien fue encontrado inconsciente tras perder el contacto con su equipo mientras trabajaba dentro de una de las torres afectadas.
Por qué el fuego se propagó tan rápido
Las primeras investigaciones señalan que las llamas avanzaron con rapidez a través de los andamios de bambú instalados alrededor de los edificios, que estaban en proceso de renovación. Este tipo de estructura, tradicional en Hong Kong, se inflama con facilidad cuando entra en contacto con materiales como el poliestireno o plásticos de obra.

La policía detuvo a dos directores y un consultor de la empresa encargada de la remodelación, acusados de negligencia grave. Según los agentes, se encontraron paneles de poliestireno bloqueando ventanas, lo cual habría impedido la ventilación y acelerado la propagación del fuego.
Un complejo habitado por una comunidad vulnerable
Construido en 1983, Wang Fuk Court está compuesto por ocho torres que albergan casi 2.000 apartamentos y más de 4.600 residentes. Siete de estos edificios sufrieron daños severos. Según las autoridades, una gran parte de los habitantes eran personas mayores, lo que complicó aún más la evacuación.

Testigos afirmaron que las alarmas contra incendios no sonaron y que los ascensores dejaron de funcionar casi instantáneamente, obligándolos a descender por escaleras llenas de humo. También se escucharon explosiones dentro de las torres y se reportaron problemas con la presión de las mangueras para alcanzar los niveles más altos.
Evacuación masiva y cierre de carreteras
Las autoridades establecieron un amplio perímetro de seguridad en torno a los edificios afectados. Más de 30 rutas de autobuses fueron desviadas y se habilitaron refugios temporales para los residentes desplazados. A pesar del gigantesco operativo, el fuego continuó activo hasta bien entrada la noche.
El futuro del bambú en la construcción
Aunque los andamios de bambú forman parte de la tradición constructiva de Hong Kong, autoridades habían anunciado meses atrás planes para reemplazarlos gradualmente por estructuras metálicas debido a riesgos de seguridad. El desastre en Wang Fuk Court podría acelerar la transición hacia sistemas más seguros.

