El presidente de Chile, José Antonio Kast, llega este viernes 16 de octubre a La Paz para reunirse con su par boliviano, Rodrigo Paz, en la primera visita de Estado de un mandatario chileno a Bolivia en 71 años. Según la agenda oficial, Kast sale de madrugada desde Iquique y aterriza alrededor de las 08:00 hora boliviana (09:00 en Argentina y Chile) en el aeropuerto de El Alto. Desde allí se traslada a la sede del Gobierno boliviano.
El programa prevé un recibimiento protocolar con honores militares en la plaza Murillo. Luego habrá una reunión entre ambos presidentes, acompañados por sus cancilleres y ministros, y un encuentro ampliado entre las delegaciones. Está prevista la firma de acuerdos y una declaración conjunta al mediodía, según el vocero presidencial boliviano. Según La Tercera, esa declaración será sin preguntas de la prensa. Kast dará después su propio punto de prensa desde el consulado de Chile en La Paz.
Claves de la noticia
- Es la primera visita de Estado de un presidente chileno a Bolivia desde la de Carlos Ibáñez del Campo, en 1955.
- La agenda tiene 11 puntos sobre economía, comercio, fronteras, seguridad y cooperación productiva.
- Chile anticipó acuerdos de integración minera, interconexión eléctrica y comercio.
- Chile y Bolivia solo mantienen relaciones consulares desde 1978. La Moneda aclaró que restablecer los vínculos diplomáticos no es la meta inmediata.
- El caso de las llamadas «narcomaderas» y los vehículos robados en Chile que circulan en Bolivia condicionan el encuentro.
Un vínculo roto por la demanda marítima
Bolivia perdió su litoral a manos de Chile en la Guerra del Pacífico, que comenzó en 1879. Un tratado de 1904 fijó los límites y estableció el libre tránsito comercial boliviano por puertos chilenos. La falta de acuerdo sobre una salida soberana al mar derivó en la ruptura de relaciones en 1962. Se restablecieron entre 1975 y 1978, y se cortaron de nuevo ese último año. Desde entonces ambos países mantienen consulados generales en La Paz y Santiago, pero no embajadores.
Con los gobiernos de Paz y Kast los contactos se retomaron en los últimos meses, con encuentros entre presidentes, cancilleres, policías y parlamentarios. Bolivia aclaró que su reivindicación marítima forma parte de este «nuevo ciclo» de la relación. Bloomberg interpreta el acercamiento como un efecto del giro a la derecha en Sudamérica, ya que ambos mandatarios comparten la línea de la administración de Donald Trump. El presidente boliviano dijo en la víspera que hay que dejar atrás el conflicto del pasado para mirar el desarrollo.
Las tensiones que acompañan la visita
El tema más delicado es el caso de las «narcomaderas». El 8 de junio, autoridades chilenas anunciaron la retención en Arica de 45 contenedores con madera boliviana, que según la denuncia inicial estaría impregnada con cocaína. Exportadores bolivianos y el expresidente Jorge Quiroga cuestionan esa versión. Presentan informes de dos exintegrantes de la DEA que, según ellos, apuntan a una contaminación por contacto y no a una impregnación deliberada. La prensa chilena informó que peritajes posteriores del Instituto de Salud Pública hallaron trazas en algunas muestras y no en otras. Esos informes aún no fueron contrastados y la investigación sigue abierta.
La Cámara Forestal de Bolivia pidió al Gobierno de Paz que exija explicaciones por la quema de la madera. Del lado chileno, parlamentarios y autoridades del norte presionan para recuperar los autos robados que circulan en territorio boliviano. A eso se suma el contexto interno de Bolivia, con protestas por la eliminación de los subsidios a los combustibles. Por esa razón se redujo la comitiva y no viajan representantes empresariales, según La Tercera.
Qué puede pasar
Las expectativas están puestas en los acuerdos que se firmen y en el tono de la declaración conjunta. Si se concretan los convenios mineros, eléctricos y comerciales, podrían abrir una etapa de cooperación más práctica. Aun así, los vínculos diplomáticos plenos no están en el horizonte inmediato. Su avance dependerá de cómo se encaucen la demanda marítima y las controversias judiciales y de seguridad pendientes.