El boxeador Julio César Chávez Jr., hijo del reconocido excampeón mexicano del mismo nombre, fue liberado el domingo de una cárcel federal en el estado de Sonora, al norte de México, luego de haber sido deportado desde Estados Unidos días antes.
Su salida del penal ocurrió poco después de que un juez en Hermosillo, capital sonorense, lo vinculara a proceso y determinara que enfrentará los cargos en libertad condicional. El caso se relaciona con una investigación por presunta participación en una red de delincuencia organizada dedicada al ingreso ilegal de armas al país, informó a The Associated Press un agente federal que pidió mantener el anonimato por no estar autorizado para hablar con la prensa.
El proceso legal de Chávez Jr. forma parte de una pesquisa más amplia que la Fiscalía General de la República (FGR) inició en 2019 contra el Cártel de Sinaloa, tras una denuncia de las autoridades estadounidenses. La investigación abarca delitos como tráfico de armas, narcotráfico, migración ilegal y delincuencia organizada.
Uno de los defensores del boxeador, el abogado Rubén Benítez Álvarez, afirmó que su cliente enfrenta cargos por “delincuencia organizada en la modalidad de colaboración sin tener un rol de liderazgo ni dirección, específicamente en el ingreso ilegal de armas de fuego a México”. Además, aseguró que los señalamientos carecen de fundamento sólido y se basan únicamente en “relatos informales entre conocidos”.
Chávez Jr., de 39 años, continuará su proceso legal bajo libertad condicional, con la restricción de no poder salir del país. El juez fijó un plazo de tres meses para que las autoridades completen la fase complementaria de la investigación.
El pasado 2 de julio, el boxeador fue arrestado en Los Ángeles por agentes federales de EE.UU., tras haber permanecido en el país más allá del tiempo permitido por su visa de turista, la cual había expirado en febrero de 2024. También fue acusado de proporcionar información falsa en una solicitud para obtener la residencia legal. La detención se dio poco después de su combate con el influencer y boxeador Jake Paul, también en Los Ángeles.
Tras permanecer más de seis semanas detenido en territorio estadounidense, Chávez Jr. fue deportado y entregado a las autoridades mexicanas el 19 de agosto. Ese mismo día fue ingresado al Centro Federal de Reinserción Social en las afueras de Hermosillo, bajo custodia de la FGR.
La investigación original de la FGR involucraba a 13 personas, entre ellas Ovidio Guzmán López, hijo del exlíder del Cártel de Sinaloa, Joaquín “El Chapo” Guzmán. Guzmán López fue capturado en enero de 2023 y extraditado a EE.UU. en septiembre del mismo año.
Desde el inicio de su carrera, Chávez Jr. ha estado envuelto en múltiples controversias, muchas de ellas ligadas al abuso de sustancias y problemas legales. En 2012 fue condenado por conducir bajo los efectos del alcohol en Los Ángeles, recibiendo una sentencia de 13 días de cárcel. En 2023 volvió a ser detenido por portación ilegal de armas, aunque fue liberado tras pagar una fianza de 50.000 dólares.
