El presidente argentino, Javier Milei, y el jefe del Gobierno español, Pedro Sánchez, intercambiaron este jueves 5 de noviembre un saludo breve, formal y distante al inicio de la XXX Cumbre Iberoamericana, que se realiza en Madrid. Fue el primer cara a cara entre ambos desde los duros insultos que Milei dirigió a Sánchez durante su visita anterior a España, a fines de octubre, y la escena fue seguida con atención por la prensa de los dos países.
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Claves de la noticia
- Milei y Sánchez se saludaron con un apretón de manos corto, sin cruzar palabra, según relataron medios españoles que cubrieron el inicio de la cumbre.
- Antes del saludo, el mandatario argentino había faltado a la apertura oficial del miércoles 4 y a la cena de gala de los Reyes.
- Esa noche Milei se reunió en Madrid con Santiago Abascal, líder de Vox, quien lo definió en la red X como «amigo y aliado».
- Según la prensa española, el mandatario argentino sí intercambió unas palabras con el rey Felipe VI, con un trato más cercano que el que tuvo con Sánchez.
- No estaba prevista una reunión bilateral entre los dos presidentes.
Un saludo frío tras los insultos de octubre
La cumbre reúne en Madrid a jefas y jefes de Estado y de Gobierno de Iberoamérica los días 4 y 5 de noviembre, con el rey Felipe VI como figura central de los actos oficiales y Sánchez como anfitrión político. En ese marco, la llegada de Milei estaba rodeada de expectativa por el antecedente inmediato: el 20 de octubre, durante una visita previa a España, el presidente argentino había llamado «dictador» a Sánchez y lo había acusado de corrupción, según consignaron medios españoles y argentinos.
Por eso el primer encuentro entre ambos se esperaba con tensión. De acuerdo con las crónicas del jueves, el saludo fue corto y sin demostraciones de calidez, y no hubo intercambio de palabras. Algunos medios españoles añadieron que, en su intervención posterior, Milei equiparó el socialismo con el fascismo, una afirmación que forma parte de su discurso habitual y que sumó ruido a una relación ya deteriorada.
La ausencia en la inauguración y la reunión con Abascal
El gesto previo había sorprendido a los organizadores. Según la agenda difundida por la Presidencia argentina y recogida por la prensa, Milei no participó en la inauguración oficial del miércoles ni en la cena de gala ofrecida por los Reyes. En lugar de eso, mantuvo un encuentro con Santiago Abascal, líder de Vox, quien publicó un mensaje en X agradeciéndole su presencia en Madrid y calificándolo de «amigo y aliado». Medios españoles interpretaron la reunión como una escenificación política con valor electoral para la derecha española.
Las fuentes consultadas presentan algunas diferencias menores sobre los horarios y los lugares exactos de los actos, por lo que conviene atenerse a lo esencial: Milei estuvo en Madrid, se reunió con Abascal, evitó la apertura oficial y coincidió con Sánchez en la jornada del jueves.
Contexto: una relación diplomática desgastada
Los cruces entre Milei y Sánchez vienen de lejos. En 2024, las declaraciones del presidente argentino sobre la esposa del jefe del Gobierno español provocaron el retiro de la embajadora de España en Buenos Aires, un episodio que dejó la relación bilateral en uno de sus puntos más bajos de los últimos años. Desde entonces, cada nuevo viaje de Milei a España volvió a poner el vínculo bajo la lupa, y esta es, según medios españoles, una de sus visitas más frecuentes a ese país desde que asumió la presidencia.
Antes de la cumbre, Sánchez había advertido en tono desafiante que «España se gobierna desde aquí, no desde Buenos Aires», una frase que anticipaba el clima del encuentro. Del lado argentino, el Gobierno había buscado en otras ocasiones minimizar el conflicto diplomático, aunque sin retractarse de los dichos.
Qué puede pasar ahora
La cumbre continúa durante la jornada con las sesiones plenarias, donde ambos mandatarios compartirán espacio y la foto oficial. No se anunció un encuentro bilateral, de modo que la expectativa pasa por ver si hay algún gesto de distensión o si los discursos vuelven a elevar la temperatura. Para la diplomacia iberoamericana, el episodio es otra muestra de cómo las tensiones ideológicas atraviesan los foros regionales, en los que se esperaba que el foco estuviera en la cooperación y en la agenda común de los países de la región.
Por ahora, el saludo gélido de Madrid confirma que los puentes entre Milei y Sánchez siguen rotos. Habrá que seguir las próximas horas para saber si la cumbre deja algo más que fotos incómodas y cruces cuidadosamente medidos entre dos gobiernos que se miran con desconfianza.
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