Las protestas en Italia contra el alto costo de vida derivaron el sábado 17 de octubre en enfrentamientos con la policía en Milán, Bolonia y Turín, y la tensión siguió el domingo 18 en el centro milanés. En Milán, una marcha convocada por el colectivo «Italia in piazza» contra el precio de los combustibles, la presión fiscal y la pérdida de poder adquisitivo terminó con unas 60 personas demoradas, más de la mitad menores de edad, y alrededor de 25 heridos, ninguno de gravedad, según el balance provisorio difundido por la prensa italiana.
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Claves de la noticia
- Los incidentes más graves ocurrieron en Milán, alrededor de la plaza del Duomo, el corso Vittorio Emanuele II y la via Mazzini.
- En Bolonia, las fuerzas de seguridad contabilizaron 75 agentes heridos, cinco detenidos y doce vehículos policiales dañados.
- En Turín hubo tres detenidos y otros ocho o nueve demorados, casi todos menores, y se secuestraron bombas molotov y petardos caseros.
- La entidad comercial Confcommercio estimó los daños en Milán en más de medio millón de euros.
- La primera ministra Giorgia Meloni defendió el derecho a manifestarse, pero condenó la violencia y pidió a la oposición que no sea ambigua.
Qué pasó en cada ciudad
En Milán, la manifestación fue desbordada por grupos de jóvenes que, según la policía, llegaron en pequeños grupos desde la periferia, el conurbano y otras provincias, sin una coordinación aparente. Hubo vidrieras rotas, comercios saqueados y mobiliario urbano incendiado. Las primeras cargas policiales comenzaron en la via Broletto y luego los choques se trasladaron al corazón comercial de la ciudad. El domingo, cientos de jóvenes volvieron a reunirse en la plaza del Duomo y unos 50 fueron trasladados a la jefatura de policía, de acuerdo con la agencia ANSA.
En Bolonia, los incidentes se concentraron en la zona de la estación. La protesta había sido convocada por el grupo «Carrelli vuoti» («Changuitos vacíos») a través de Telegram y, según la reconstrucción de los medios locales, fue copada por jóvenes que buscaban emular lo ocurrido en Francia en las últimas semanas. Entre los detenidos hay cuatro menores. En Turín, entre los daños se contó la vidriera de una librería de la estación de Porta Nuova, y la organizadora de la convocatoria se despegó de los hechos.
Las reacciones políticas
El alcalde de Milán, Giuseppe Sala, consideró comprensibles los motivos del reclamo, pero calificó de injustificables las agresiones a las fuerzas del orden y los daños a la ciudad. Meloni sostuvo que manifestar es un derecho, pero que «poner a sangre y fuego» las ciudades no lo es. El vicepremier Antonio Tajani acusó a una parte de la centroizquierda de «soplar sobre el fuego», mientras que el también vicepremier Matteo Salvini apuntó contra los centros sociales y grupos de jóvenes violentos.
El contexto europeo
Los choques en Italia coinciden con la ola de protestas que sacudió a Francia, donde las marchas contra el deterioro de la educación pública, el costo de vida y la violencia policial derivaron en saqueos y ataques a edificios públicos. Según el Gobierno francés, al menos 2.397 personas fueron detenidas y 997 policías resultaron heridos en una sola jornada.
En ambos países, el detonante común es el malestar por el encarecimiento de la vida cotidiana, en especial de la energía y los combustibles. El balance italiano de detenidos, denuncias y daños todavía no es definitivo. Varias de las convocatorias se organizaron por redes sociales y servicios de mensajería, lo que dificulta anticipar nuevas movilizaciones.
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