El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a contar en público cómo reaccionó la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, cuando Washington decidió llamar “Golfo de América” al Golfo de México. Lo hizo el martes 6 de octubre durante un acto con miembros de la Marina en el puerto de Baltimore, en Maryland, donde aseguró que la mandataria lo llamó para pedirle que le dijera que el cambio no era cierto.
Según el relato de Trump, Sheinbaum le habría dicho por teléfono “por favor, dígame que no es cierto”, a lo que él respondió que lamentaba informarle que el nombre ya había sido modificado. El presidente estadounidense describió a su par mexicana como una mujer muy agradable y defendió la medida con el argumento de que Estados Unidos tiene el 93% de la costa del golfo y México apenas el 7%.
Claves de la noticia
- Trump habló el 6 de octubre en un acto en el puerto de Baltimore, en plena gira previa a las elecciones del 3 de noviembre.
- Relató una supuesta llamada en la que Sheinbaum le pidió que le confirmara que el cambio de nombre no era real.
- Defendió la denominación “Golfo de América” afirmando que su país tiene el 93% de la costa, un dato que medios mexicanos señalaron como falso.
- No hubo una respuesta directa de Sheinbaum a estos dichos; la presidenta ya había rechazado el nuevo nombre en varias oportunidades.
- Trump ya había contado una versión similar de esa conversación en marzo de este año.
Un dato que no coincide con la realidad
La cifra que dio Trump fue cuestionada por la prensa mexicana. El diario Crónica señaló que la afirmación es falsa y que la extensión de costa de ambos países sobre el golfo es similar, con una porción algo mayor del lado mexicano. El golfo baña también la costa de Cuba, en su extremo sudeste.
En el mismo discurso, según el diario El Financiero, Trump vinculó el tema con la lucha contra el narcotráfico y afirmó que el ingreso de fentanilo bajó, en especial a través del “golfo de América”. El mandatario recorre distintas ciudades del país antes de las elecciones legislativas de noviembre, y en Baltimore anunció la construcción de un astillero.
No es la primera vez que el presidente recrea esa conversación. En marzo de 2026 ya había relatado en público una versión similar de la supuesta llamada de Sheinbaum, según reportes de medios mexicanos de ese momento.
Cómo se llegó al “Golfo de América”
El cambio de nombre fue ordenado por Trump mediante una orden ejecutiva firmada el 20 de enero de 2025, el mismo día en que asumió su segundo mandato. La disposición obliga a usar la nueva denominación en documentos, mapas y comunicaciones del gobierno federal, y el Departamento del Interior la aplicó formalmente pocos días después. Sin embargo, la medida no tiene efecto para México, Cuba ni el resto de los países, que siguen usando el nombre histórico.
Desde entonces, Sheinbaum rechazó en reiteradas ocasiones la nueva denominación y sostuvo que, para el resto del mundo, sigue siendo el Golfo de México. En tono irónico, llegó a proponer que Estados Unidos fuera llamado “América mexicana”, en referencia a antiguos mapas de la región.
Qué puede pasar
Por ahora, el gobierno mexicano no respondió de manera directa a los nuevos dichos de Trump. La disputa por el nombre del golfo es mayormente simbólica, pero se suma a una agenda bilateral cargada de temas sensibles, como el comercio, la seguridad y la migración, en la que ambos gobiernos mantienen un diálogo constante pese a los roces públicos.
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