El presidente de Brasil y candidato a la reelección, Luiz Inácio Lula da Silva, puso la reducción de la jornada laboral en el centro de la campaña para el balotaje del 25 de octubre. Lula desafió públicamente a su rival, el senador Flávio Bolsonaro, del Partido Liberal (PL), a respaldar en el Congreso la propuesta que termina con la llamada escala 6×1, en la que se trabajan seis días y se descansa uno, y a aclarar cómo votará su bancada.
La iniciativa, una propuesta de enmienda constitucional (PEC), plantea bajar de forma gradual la jornada máxima de 44 a 40 horas semanales y garantizar dos días de descanso, sin reducción de salarios ni de beneficios.
Claves de la noticia
- Lula busca terminar con la escala 6×1 y llevar la jornada máxima de 44 a 40 horas semanales, sin recorte salarial.
- La Cámara de Diputados ya aprobó el texto y el Senado comenzó a tratarlo el martes 6 de octubre.
- Flávio Bolsonaro calificó de «oportunista» la iniciativa y defiende la libertad del trabajador para elegir su carga horaria.
- El senador firmó una propuesta alternativa, la PEC 12/2026, que permite contratos con salario calculado según las horas efectivamente trabajadas.
- La segunda vuelta presidencial será el 25 de octubre, después de una primera vuelta en la que Flávio Bolsonaro quedó por delante.
Qué propone cada candidato
El programa de gobierno de Lula, registrado ante el Tribunal Superior Electoral, incluye de manera explícita el fin de la escala 6×1 y la jornada de 40 horas sin pérdida salarial, en los términos aprobados por la Cámara de Diputados, según detalló BBC News Brasil. El mandatario vincula la medida con un reparto más justo de las ganancias de productividad y con la sobrecarga que soportan las trabajadoras. En redes sociales, Lula resumió así la postura de su adversario: para él, quien trabaje menos tiene que ganar menos.
Flávio Bolsonaro, en cambio, no menciona la escala 6×1 en su plan de gobierno. Propone una «jornada flexible» y que los acuerdos entre trabajadores y empresas tengan prioridad sobre la regla general. El senador sostiene que su alternativa es mejor porque deja que cada trabajador elija su propia carga horaria, y propone además reducir los impuestos sobre la nómina salarial para mejorar los ingresos. Hasta ahora no dijo si votará a favor o en contra del fin de la 6×1.
La propuesta alternativa en el Senado
Flávio firmó, junto con otros 39 senadores, la PEC 12/2026, impulsada por el senador Rogério Marinho (PL). Ese proyecto crea un régimen paralelo a la legislación laboral tradicional: el trabajador podría optar entre el contrato clásico o un modelo en el que el salario y los beneficios se calculan según las horas efectivamente trabajadas, sin un tope semanal fijo. La central sindical CUT y la diputada Erika Hilton, entre otros críticos, lo tildaron de «PEC de la esclavitud».
Un debate que puede pesar en las urnas
El texto que reduce la jornada fue aprobado por amplia mayoría en la Cámara de Diputados y ahora debe pasar por comisión en el Senado antes de su votación en el pleno. Si los senadores lo modifican, deberá volver a la Cámara baja. El oficialismo quiere acelerar el trámite antes de la segunda vuelta, mientras que Flávio acusa a Lula de anteponer el poder político a las necesidades de los trabajadores.
Con Flávio Bolsonaro adelante tras la primera vuelta, la discusión sobre cuántos días por semana trabajan millones de brasileños se convirtió en una de las principales apuestas de Lula para recuperar terreno de cara al balotaje.
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