Trump recibió a Xi Jinping en Estados Unidos en una visita marcada por las tensiones entre Washington y Beijing

El mandatario estadounidense recibió al presidente chino en la Base Conjunta Andrews. Xi inició una visita de tres días con una agenda que incluye comercio, tecnología, seguridad internacional y Taiwán.

24 de septiembre de 2026

Donald Trump y Xi Jinping durante la llegada del mandatario chino a Estados Unidos.

FICHA DE LA NOTICIA

Protagonistas: Donald Trump y Xi Jinping

Lugar: Base Conjunta Andrews, Maryland, Estados Unidos

Duración de la visita: Tres días

Modalidad: Visita de Estado

Temas centrales: comercio, tecnología, inteligencia artificial, Taiwán, seguridad y relaciones bilaterales.

Donald Trump recibió en la pista de la Base Conjunta Andrews al presidente de China, Xi Jinping, quien llegó a Estados Unidos para desarrollar una visita de Estado de tres días. El encuentro constituye un nuevo capítulo en la relación entre las dos principales potencias económicas y militares del mundo.

La llegada de Xi estuvo acompañada por un importante despliegue protocolar. La agenda contempla honores militares, una ceremonia oficial en la Casa Blanca y una recepción que busca destacar la importancia diplomática de la visita.

Se trata de la primera visita de Estado de Xi a Estados Unidos desde 2015, cuando Barack Obama ocupaba la presidencia. El mandatario chino había estado previamente en territorio estadounidense en 2023, durante la cumbre de líderes de la APEC celebrada en San Francisco.

Una recepción con fuerte contenido diplomático

La ceremonia de bienvenida fue diseñada con un elevado nivel de protocolo. Entre los actos previstos figuran una guardia de honor, una salva de 21 cañonazos y una recepción oficial en el jardín sur de la Casa Blanca. Xi Jinping y Peng Liyuan durante su llegada a Maryland. Foto: Reuters.

La visita también generó críticas dentro de Estados Unidos. Roger Wicker, presidente republicano de la Comisión de Fuerzas Armadas del Senado, cuestionó públicamente el trato protocolar otorgado al mandatario chino y expresó objeciones relacionadas con la política exterior y de seguridad de Beijing.

Desde la perspectiva china, la recepción tiene además un importante componente simbólico. El gobierno de Beijing busca presentar el encuentro como una relación entre dos potencias en condiciones de paridad diplomática.

Las cuestiones que estarán sobre la mesa

Las conversaciones entre Trump y Xi estarán atravesadas por varios de los principales conflictos y áreas de competencia entre Washington y Beijing.

Entre los asuntos centrales aparecen las relaciones comerciales, el acceso a minerales considerados estratégicos, los semiconductores y la carrera tecnológica vinculada con la inteligencia artificial.

Uno de los principales puntos de tensión será Taiwán. China considera la isla parte de su territorio y Estados Unidos mantiene vínculos de seguridad con Taipei, además de continuar con la venta de armamento a la isla.

La cuestión de Taiwán forma parte de las denominadas «líneas rojas» señaladas por el embajador chino en Estados Unidos, Xie Feng. También mencionó entre los asuntos que Beijing considera fundamentales la democracia y los derechos humanos, los modelos de desarrollo y el derecho al desarrollo.

Otro eje de las conversaciones será la seguridad internacional, en un contexto marcado por distintos conflictos y por la competencia militar y tecnológica entre ambas potencias. Trump y Xi durante la ceremonia oficial de bienvenida. Foto: AP.

Una relación atravesada por intereses económicos

Además de las cuestiones geopolíticas, ambos gobiernos llegan al encuentro con desafíos económicos internos.

En Estados Unidos, la administración Trump enfrenta un escenario político complejo de cara a las elecciones legislativas de mitad de mandato. En China, mientras tanto, persisten dificultades en el sector inmobiliario y señales de debilidad en el consumo, al tiempo que la economía mantiene una fuerte dependencia de sus exportaciones.

Para Ryan Hass, investigador del Brookings Institution, la reunión puede servir para mantener un período de relativa estabilidad en una relación que continúa marcada por profundas diferencias.

Una cena con referentes de la tecnología y Wall Street

Como parte de la agenda de la visita también está prevista una cena que reunirá a importantes empresarios de la tecnología y las finanzas estadounidenses.

Entre los nombres mencionados figuran Tim Cook, de Apple; Jensen Huang, de Nvidia; Sam Altman, de OpenAI; Sundar Pichai, de Google; Elon Musk, de Tesla y SpaceX; Jane Fraser, de Citigroup; y Jeff Bezos, de Amazon.

La participación de representantes empresariales chinos, sin embargo, se mantenía sujeta a cambios debido a diferencias entre Washington y Beijing en torno a las inversiones.

La visita de Xi Jinping representa así un nuevo intento de mantener abiertos los canales de diálogo entre Estados Unidos y China, pese a las disputas comerciales, tecnológicas, militares y diplomáticas que continúan condicionando la relación bilateral.