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Rescatan con vida a una niña tras casi 60 horas atrapada bajo los escombros en Nepal

La menor, de seis años, fue localizada en Timure después de permanecer atrapada entre barro, piedras y restos de construcciones arrastrados por una devastadora crecida.

31 de agosto de 2026

Un rescate después de casi 60 horas

Una niña de seis años fue encontrada con vida en la localidad de Timure, al norte de Nepal, luego de pasar casi 60 horas atrapada entre los restos que dejó una fuerte inundación.

El hallazgo se produjo durante las tareas de búsqueda que llevan adelante los equipos de emergencia en una zona donde la corriente arrastró grandes cantidades de barro, piedras y fragmentos de viviendas.

Los rescatistas tuvieron que avanzar cuidadosamente y retirar el material de forma manual hasta localizar un pequeño espacio donde permanecía la menor.

Después de casi dos días y medio bajo los escombros, la niña fue extraída por los rescatistas y trasladada inmediatamente a una zona segura.

La encontraron entre barro, piedras y restos de viviendas

Para llegar hasta la niña, los equipos tuvieron que abrirse paso entre materiales acumulados por la fuerza del agua. En el lugar había rocas, maderas, chapas y diferentes partes de estructuras destruidas.

Las primeras imágenes posteriores al rescate mostraron a la menor siendo trasladada en brazos. Aunque inicialmente parecía inconsciente, posteriormente fue observada despierta, abrigada y recibiendo alimentos mientras era asistida.

El operativo fue registrado en video y las imágenes fueron difundidas por la Policía Armada de Nepal, que informó que habían transcurrido aproximadamente 60 horas desde el momento en que la niña quedó atrapada.

Timure, una de las zonas más afectadas

Timure se encuentra cerca de la frontera con China y fue una de las localidades golpeadas por la crecida. El desastre provocó importantes daños en viviendas, comercios y otras estructuras ubicadas a lo largo de los corredores de los ríos Bhotekoshi y Trishuli.

La magnitud de los daños obligó a desplegar a miles de integrantes de las fuerzas de seguridad y organismos de emergencia para participar en las tareas de rescate, evacuación y búsqueda.

Debido a que varios caminos permanecen afectados o directamente interrumpidos, los helicópteros continúan siendo una herramienta fundamental para llegar hasta sectores aislados.

Una tragedia con cientos de muertos y desaparecidos

Mientras el rescate de la niña generó esperanza entre los equipos desplegados en la zona, las autoridades continúan enfrentando una situación de enorme gravedad debido al número de víctimas y personas cuyo paradero todavía se desconoce.

Según el balance difundido por las autoridades nepalíes, 675 cuerpos habían sido recuperados en territorio de Nepal. A esa cifra se sumaban siete fallecidos reportados en el lado tibetano de la frontera, elevando el número total de muertos entre ambos territorios.

Además, miles de personas permanecían incomunicadas o registradas como desaparecidas. Entre ellas se encontraban ciudadanos extranjeros y trabajadores vinculados a proyectos hidroeléctricos ubicados en la región afectada.

También buscan a turistas y trabajadores

La emergencia también afectó a personas que se encontraban temporalmente en la región. La Junta de Turismo de Nepal informó que numerosos turistas fueron evacuados, mientras que otros permanecían desaparecidos.

Entre las personas rescatadas se encontraban ciudadanos extranjeros, incluidos dos españoles que fueron localizados durante las tareas de emergencia.

Las autoridades también solicitaron asistencia internacional para reforzar las tareas forenses, identificar cuerpos y mejorar la conservación de los restos recuperados.

El rescate que renovó la esperanza

La localización de la niña después de casi 60 horas representa uno de los momentos más alentadores de una emergencia marcada por la destrucción y la incertidumbre.

Aunque las posibilidades de encontrar sobrevivientes disminuyen a medida que pasa el tiempo, los equipos mantienen los operativos de búsqueda en diferentes puntos afectados por la riada.

El caso de la menor demuestra que, incluso después de jornadas enteras bajo toneladas de barro y escombros, todavía pueden producirse rescates con vida en medio de una catástrofe de grandes dimensiones.