Obreros hallan oro valuado en 9 millones de euros oculto en un sótano de Bélgica
El sorprendente descubrimiento ocurrió durante una obra en un antiguo inmueble de Flandes. Los trabajadores encontraron monedas y lingotes escondidos detrás de una pared.
18 de agosto de 2026

Una obra de renovación terminó convirtiéndose en un hallazgo extraordinario en Flandes, Bélgica. Un grupo de trabajadores encontró una importante cantidad de monedas y lingotes de oro escondidos en las paredes del sótano de un antiguo edificio.
El descubrimiento se produjo mientras los obreros trabajaban en la renovación de las tuberías. Al retirar parte de una pared, encontraron una bolsa oculta en el interior de la estructura que habría permanecido allí durante varias décadas.
El valor estimado del contenido ronda los 9 millones de euros, aunque la procedencia y la fecha exacta en que fue escondido todavía son materia de investigación.
El oro fue retirado del edificio y quedó bajo custodia de las autoridades belgas mientras se intenta determinar quién fue su propietario original.
La sorpresa de los trabajadores
Kobe, uno de los trabajadores de la obra, relató a la radiotelevisión pública belga VRT que la primera reacción del equipo fue de sorpresa e incredulidad ante lo que habían encontrado.
Mario, responsable de los trabajos, explicó que la cantidad de monedas y lingotes era tan importante que ni siquiera consideraron la posibilidad de apropiarse del hallazgo y decidieron comunicar inmediatamente lo ocurrido.

El tesoro quedó bajo custodia del Estado
Una vez informado el descubrimiento, las autoridades retiraron el material del inmueble, realizaron un inventario y trasladaron las piezas a una caja fuerte de alta seguridad perteneciente al Gobierno federal belga.
La Policía de Flandes Oriental también inspeccionó exhaustivamente el edificio para comprobar si podían existir otros objetos de valor ocultos. De acuerdo con las autoridades, no fueron encontrados nuevos tesoros.
Debido a la repercusión del caso, la Policía pidió a los ciudadanos que no intentaran acceder al inmueble en busca de más oro. El lugar permanece cerrado y su ingreso está prohibido.
La pista que conduce a una antigua familia
La Fiscalía de Flandes Oriental quedó a cargo de investigar el origen de la fortuna. Una de las hipótesis principales relaciona el tesoro con la familia Van Assche, una antigua familia acomodada de la región que obtuvo buena parte de su patrimonio a través de actividades vinculadas con la cerveza, la hostelería y los negocios inmobiliarios.
Piet Buyse, historiador y exalcalde de Dendermonde, señaló que los Van Assche fueron propietarios del único edificio de aquella época que todavía permanece en la calle donde apareció el oro.
Además, las puertas de hierro del inmueble conservan las iniciales de la familia, un elemento que podría aportar una nueva pista sobre el origen del tesoro.

El inmueble habría estado vinculado a la antigua familia Van Assche.
¿Por qué fue escondido el oro?
La investigación histórica apunta a que el patrimonio pudo haber sido acumulado después de la Segunda Guerra Mundial, cuando la familia ya había alcanzado una posición económica importante.
Parte de esa riqueza habría sido transformada en oro como una estrategia para preservar el patrimonio frente a períodos de incertidumbre económica. Durante aquellos años, este metal era considerado una forma segura de conservar valor.
Los investigadores ahora deberán analizar las monedas y los lingotes para determinar cuándo fueron acuñados o fabricados. Esa información podría ser clave para establecer cuándo llegó el tesoro al edificio.

¿Quién se quedará con los 9 millones?
El destino definitivo de la fortuna todavía no está resuelto. La legislación belga establece un período de cinco años durante el cual el legítimo propietario puede presentarse y reclamar un tesoro encontrado.
Mientras tanto, las piezas permanecerán bajo custodia oficial. Ni los trabajadores que realizaron el descubrimiento ni el propietario actual del inmueble pueden disponer del oro mientras continúa la investigación.
Si durante esos cinco años no aparece ningún heredero que pueda demostrar sus derechos y tampoco se determina que el dinero tenga relación con una actividad delictiva, la legislación contempla que el valor del hallazgo sea distribuido entre quien encontró el tesoro y el propietario actual del inmueble.
Actualmente, el edificio pertenece a CAW Oost-Vlaanderen, una organización dedicada a los servicios sociales que lleva adelante una renovación integral del lugar para transformarlo en oficinas y espacios destinados al alojamiento.
