Una avalancha registrada en la garganta de Bezengui, en la república rusa de Kabardino-Balkaria, dejó al menos 11 alpinistas muertos y varios desaparecidos.

La tragedia ocurrió el domingo 7 de septiembre, cuando una avalancha sorprendió a un grupo integrado por 33 montañistas que se encontraba en una zona de alta montaña del Cáucaso Norte.

De acuerdo con los primeros reportes, el desprendimiento habría comenzado con una avalancha de rocas y posteriormente habría provocado el desplazamiento de una gran cantidad de nieve. Las condiciones meteorológicas, marcadas por fuertes vientos, complicaron aún más la situación.

El Ministerio de Situaciones de Emergencia de Rusia informó que 11 personas sufrieron heridas mortales, mientras que otras seis permanecían desaparecidas. Además, seis alpinistas resultaron heridos y diez lograron descender por sus propios medios.

Ante la emergencia, equipos especializados de rescate fueron enviados a la zona, incluso con el apoyo de un helicóptero Mi-8, debido a la dificultad para acceder al lugar del accidente.

La garganta de Bezengui se encuentra en una de las regiones montañosas más extremas de Rusia y está rodeada de cumbres que superan los 5.000 metros de altura, además de glaciares y terrenos de difícil acceso.

Las autoridades rusas iniciaron una investigación para determinar las circunstancias del accidente y establecer posibles responsabilidades por negligencia.

La cifra de víctimas fue aumentando durante las labores de búsqueda, luego de que el primer balance informara inicialmente de dos personas fallecidas.

La operación de rescate continúa mientras los equipos especializados trabajan para localizar a los alpinistas que permanecen desaparecidos.