Milei cuestionó a la ONU y renovó el reclamo argentino por las Malvinas
Durante su intervención ante la Asamblea General de Naciones Unidas, el Presidente argentino criticó el funcionamiento del organismo, defendió la postura del Gobierno sobre el Atlántico Sur y presentó su visión sobre inteligencia artificial y desarrollo tecnológico.
23 de septiembre de 2026

Javier Milei durante su discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas.
En resumen
- Evento: Asamblea General de las Naciones Unidas.
- Fecha: 23 de septiembre de 2026.
- Principal eje: críticas de Milei al funcionamiento de la ONU y reclamo por la soberanía argentina sobre las Malvinas.
- Otros temas: explotación hidrocarburífera, política exterior, pandemia, inteligencia artificial y Vaca Muerta.
- Postura sobre Malvinas: el mandatario pidió avanzar hacia una solución pacífica y cuestionó las actividades británicas vinculadas con recursos hidrocarburíferos.
El presidente Javier Milei utilizó su intervención ante la 81.ª Asamblea General de las Naciones Unidas para plantear una fuerte crítica al funcionamiento del organismo internacional. En su exposición sostuvo que la institución se habría alejado de los objetivos con los que fue creada y cuestionó su capacidad para hacer cumplir sus propias resoluciones.
El mandatario vinculó parte de sus cuestionamientos con la disputa por las Islas Malvinas. Según planteó, la falta de avances concretos frente a determinadas acciones británicas en el Atlántico Sur demuestra, a su entender, una distancia entre las decisiones de los organismos internacionales y su aplicación efectiva.

“Malvinas es para nosotros una causa nacional”, sostuvo Milei durante su exposición ante la Asamblea General.
El reclamo por las Islas Malvinas
Al referirse al Atlántico Sur, Milei cuestionó el tratamiento que Naciones Unidas ha dado al diferendo entre Argentina y el Reino Unido. También recordó la Resolución 3149 de la Asamblea General, aprobada hace cinco décadas, que llama a las partes a evitar modificaciones unilaterales mientras la disputa permanezca abierta.
En ese contexto, el Presidente volvió a cuestionar las actividades vinculadas con la exploración y explotación de hidrocarburos en la zona. Señaló particularmente al proyecto Sea Lion y afirmó que las licencias británicas relacionadas con esas operaciones son rechazadas por Argentina. Imagen de archivo de las Islas Malvinas. Reemplazar esta imagen por la fotografía disponible para la publicación.
El mandatario sostuvo además que Argentina adoptó medidas administrativas y judiciales frente a la explotación de recursos que considera no autorizada. Entre ellas mencionó presentaciones diplomáticas, acciones legales, sanciones e inhabilitaciones a empresas y proveedores, además de un proyecto de ley enviado al Congreso sobre defensa de la soberanía.
Respecto del principio de autodeterminación, Milei expresó que, desde la posición argentina, no corresponde aplicarlo a los habitantes del archipiélago en los términos planteados por el Reino Unido. El Gobierno argentino sostiene que la cuestión debe resolverse mediante negociaciones sobre la soberanía.
Una defensa que el Gobierno define como pacífica
Durante su discurso, Milei diferenció la estrategia de su administración de lo que describió como una defensa exclusivamente discursiva de la soberanía. Afirmó que su Gobierno optó por una vía que definió como “pacífica, práctica y efectiva”.
En esa línea, aseguró que Argentina no esperará pasivamente nuevas decisiones internacionales y que continuará utilizando herramientas diplomáticas, jurídicas y legislativas para sostener su posición sobre el Atlántico Sur.

Vaca Muerta y una advertencia a empresas internacionales
El Presidente también vinculó la cuestión de los recursos naturales con su propuesta para atraer inversiones. Invitó a empresas y capitales internacionales a participar del desarrollo energético argentino, con especial referencia a Vaca Muerta.
Al mismo tiempo, planteó que las compañías que participen de actividades relacionadas con recursos que Argentina considera sometidos a una ocupación externa no deberían esperar un trato indiferente por parte del Estado.
Críticas a la ONU y cuestionamientos a la Agenda 2030
Otro de los ejes centrales de la exposición fueron las críticas al sistema multilateral. Milei afirmó que Naciones Unidas perdió capacidad para hacer cumplir sus decisiones y cuestionó la estructura burocrática del organismo.
El Presidente también expresó reparos sobre la Agenda 2030 y anticipó una mirada crítica hacia la futura Agenda 2045. En paralelo, vinculó sus cuestionamientos con el papel que, según su interpretación, tuvieron los organismos internacionales durante la pandemia de Covid-19.
En ese tramo del discurso, calificó determinadas medidas sanitarias implementadas durante la pandemia como mecanismos de control social y confirmó la decisión argentina de retirarse de la Organización Mundial de la Salud.
Una fuerte apuesta por la inteligencia artificial
La segunda parte de la exposición estuvo dedicada a la transformación tecnológica. Milei comparó el impacto potencial de la inteligencia artificial con anteriores grandes cambios tecnológicos, como la imprenta, la máquina de vapor, la electricidad e internet.
El mandatario cuestionó las previsiones más pesimistas sobre una destrucción masiva del empleo a causa de la automatización. Según su argumento, los avances tecnológicos anteriores también fueron acompañados por pronósticos de crisis laboral que no se concretaron en la magnitud anunciada.
En ese sentido, defendió un modelo con menor intervención estatal sobre el desarrollo de la inteligencia artificial y sostuvo que el miedo ante los cambios tecnológicos no debería traducirse automáticamente en nuevas restricciones. La inteligencia artificial fue uno de los ejes de la exposición presidencial.
Entre sus propuestas, mencionó la creación de un marco jurídico orientado a atraer empresas del sector, responsabilidad limitada para compañías que trabajen con agentes de inteligencia artificial y beneficios fiscales para proyectos tecnológicos.
También sostuvo que los países occidentales deberían liderar el desarrollo de estas tecnologías y vinculó esa posición con valores como la libertad, la propiedad privada y la dignidad humana.
Una invitación a invertir en Argentina
En el cierre de su discurso, Milei presentó a la Argentina como un destino para inversiones y proyectos vinculados con los recursos naturales, la energía, la tecnología y el talento profesional.
El Presidente invitó a empresarios, científicos y emprendedores de distintos países a mirar hacia Argentina como una alternativa para desarrollar nuevos proyectos. Su mensaje combinó la defensa de la soberanía con una propuesta de apertura económica y posicionamiento tecnológico.
La intervención ante la ONU reunió así varios de los principales ejes de la política exterior que el Gobierno busca impulsar: la defensa del reclamo argentino por Malvinas, una relación estrecha con Estados Unidos e Israel, una posición crítica frente a determinados organismos multilaterales y una estrategia de atracción de inversiones vinculada con energía y nuevas tecnologías.
