ELECCIONES EN BRASIL

Lula y Flávio Bolsonaro cierran sus campañas antes de unas elecciones muy reñidas

Brasil llega a las urnas con una fuerte polarización política y una disputa presidencial que, según los sondeos, podría extenderse hasta una segunda vuelta.

1 de octubre de 2026

Lula da Silva durante uno de sus últimos actos de campaña antes de las elecciones presidenciales de Brasil.

En resumen

  • País: Brasil.
  • Elecciones: primera vuelta presidencial.
  • Fecha: 4 de octubre de 2026.
  • Principales protagonistas: Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro.
  • Escenario: una elección marcada por la polarización y una diferencia muy estrecha entre los principales candidatos.
  • Posible segunda vuelta: 25 de octubre.
  • Además: los brasileños elegirán legisladores, gobernadores y algunos senadores.

Brasil se prepara para una jornada electoral decisiva. Este domingo, millones de ciudadanos acudirán a las urnas para participar de unos comicios presidenciales atravesados por una fuerte confrontación política.

En el centro de la disputa aparecen el actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva, quien busca la reelección, y el senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro.

Los dos candidatos representan proyectos políticos muy diferentes y han planteado posiciones enfrentadas sobre temas como la seguridad, la economía, el combate contra el crimen organizado y el vínculo que Brasil debería mantener con Estados Unidos.

Lula y Flávio Bolsonaro llegan al cierre de campaña con una elección marcada por la polarización y con los sondeos anticipando una definición en segunda vuelta.

Lula pone el foco en la soberanía de Brasil

Lula da Silva, de 80 años, busca acceder a un nuevo mandato al frente del país y convirtió la defensa de la soberanía brasileña en uno de los principales ejes de su campaña.

El mandatario cuestionó en reiteradas ocasiones la presión ejercida por el Gobierno de Estados Unidos y pidió a Washington que no intervenga en el proceso electoral brasileño.

La relación entre ambos países se tensó especialmente después de la imposición de aranceles del 50% a productos brasileños por parte de Estados Unidos. Entre los argumentos utilizados por Washington figuraron cuestiones comerciales y el proceso judicial contra Jair Bolsonaro, considerado un aliado político de Donald Trump.

Lula también rechazó nuevas medidas comerciales adoptadas posteriormente por Estados Unidos y cuestionó la decisión de incluir a importantes organizaciones brasileñas vinculadas al narcotráfico en la categoría de organizaciones terroristas extranjeras.

En los últimos días de campaña, el oficialismo reforzó su mensaje sobre la defensa de la soberanía nacional. Como parte de esa estrategia, el equipo de Lula difundió en portugués una versión de la canción Lo que le pasó a Hawaii, de Bad Bunny, utilizada como referencia a la historia de la relación entre Hawái y Estados Unidos.

Lula durante el cierre de campaña

Flávio Bolsonaro apuesta por seguridad y ajuste fiscal

Del otro lado de la contienda se encuentra Flávio Bolsonaro, senador de 45 años e hijo del expresidente Jair Bolsonaro. Su campaña se apoyó principalmente en propuestas relacionadas con la seguridad pública y una política de mayor disciplina fiscal.

El candidato opositor aprovechó sus últimos actos para cuestionar la gestión de Lula y poner el foco en el aumento del costo de vida y en la necesidad de reforzar las políticas contra el crimen organizado.

Durante las últimas semanas, Bolsonaro recorrió distintos puntos del país antes de concentrar sus actividades finales en el estado de São Paulo y Río de Janeiro.

Mientras Lula realizó su último gran acto en São Paulo, Flávio Bolsonaro participó de una movilización de motociclistas y posteriormente tenía previsto encabezar otro mitin en Río de Janeiro.

Los actos vinculados al candidato opositor estuvieron acompañados por banderas estadounidenses y grandes imágenes de Donald Trump. Aunque el presidente estadounidense no manifestó su respaldo formal a Flávio Bolsonaro, sí expresó que sigue con atención el proceso electoral brasileño.

Flávio Bolsonaro durante un acto de campaña

Una campaña atravesada por escándalos y ataques

La campaña electoral se desarrolló en un clima de elevada tensión política. La profunda división que atraviesa a la sociedad brasileña se reflejó tanto en los discursos de los candidatos como en las redes sociales.

Los últimos días estuvieron marcados por acusaciones, cruces personales y diferentes controversias que desplazaron parte del debate sobre las propuestas de gobierno.

Durante la campaña también trascendieron informaciones sobre una investigación relacionada con Flávio Bolsonaro y el financiamiento de una película biográfica sobre su padre, Dark Horse. El proyecto habría recibido financiación del banquero Daniel Vorcaro, quien se encuentra bajo investigación en uno de los grandes casos financieros que afectan actualmente al país.

La investigación derivó además en fuertes cruces dentro del Supremo Tribunal Federal, luego de que algunos magistrados fueran vinculados públicamente con el empresario investigado.

Las redes sociales, otro campo de batalla

Internet tuvo un papel central durante la campaña. Los equipos de ambos sectores utilizaron intensamente las redes sociales para instalar mensajes, responder acusaciones y capitalizar cualquier error de sus adversarios.

Videos editados, imágenes generadas mediante inteligencia artificial y contenidos virales fueron utilizados para intentar influir sobre los votantes, especialmente sobre aquellos que todavía no tenían definido su voto.

La disputa digital terminó convirtiéndose en una extensión de la fuerte polarización que caracteriza a la política brasileña.

Brasil define presidente y cargos legislativos

Para la primera vuelta del 4 de octubre hay doce candidatos registrados para la Presidencia. Sin embargo, la competencia está concentrada principalmente entre Lula da Silva y Flávio Bolsonaro, quienes aparecen como los principales aspirantes a llegar al Gobierno federal.

En paralelo con la elección presidencial, los brasileños deberán votar por diputados, gobernadores y algunos senadores, por lo que la jornada tendrá consecuencias más amplias sobre la composición política del país.

Los sondeos previos a la votación anticipan que ninguno de los dos principales candidatos lograría imponerse en la primera vuelta con los votos necesarios para evitar una nueva instancia electoral.

Con una diferencia muy estrecha entre Lula y Flávio Bolsonaro, la posibilidad de una segunda vuelta el 25 de octubre aparece como el escenario más probable para definir quién ocupará la Presidencia de Brasil.