China condena a cadena perpetua al fundador de Evergrande por fraude financiero
Xu Jiayin, quien llevó a Evergrande a convertirse en uno de los mayores grupos inmobiliarios de China, recibió una condena de cadena perpetua por fraude financiero y sobornos. El caso vuelve a poner el foco sobre la profunda crisis que atraviesa el sector inmobiliario del gigante asiático.
21 de agosto de 2026

La noticia en datos
Un tribunal de Shenzhen condenó a Xu Jiayin, fundador del gigante inmobiliario Evergrande, a prisión perpetua. La Justicia china consideró probado que el empresario participó en una serie de maniobras fraudulentas destinadas a presentar una situación financiera más sólida de la que realmente tenía la compañía.
La resolución también contempla la pérdida de sus derechos políticos de por vida y la confiscación de sus bienes. Evergrande, por su parte, recibió una multa superior a los 2.000 millones de dólares.
La sentencia representa el desenlace judicial de uno de los casos empresariales más emblemáticos de la crisis inmobiliaria china y marca la caída definitiva de quien llegó a estar entre los hombres más ricos del país.
El ascenso y caída de Evergrande
Evergrande creció al ritmo de la rápida urbanización de China y del aumento del consumo y del nivel de vida de sus habitantes. La compañía llegó a convertirse en uno de los principales desarrolladores inmobiliarios del país y comenzó a cotizar en la Bolsa de Hong Kong en 2009.
Durante la etapa de mayor expansión, la empresa alcanzó una valoración bursátil superior a los 50.000 millones de dólares. Sin embargo, el modelo basado en un elevado nivel de endeudamiento comenzó a encontrar obstáculos cuando Pekín endureció las reglas para controlar los riesgos financieros del sector.
Las nuevas restricciones limitaron el acceso de las grandes inmobiliarias al crédito justo cuando las ventas de viviendas comenzaban a debilitarse. La combinación de menor liquidez, fuertes obligaciones financieras y caída de las ventas dejó a Evergrande con dificultades para completar numerosos proyectos.
La situación terminó agravándose hasta desembocar en la quiebra de la compañía en 2021. En enero de 2024, un tribunal de Hong Kong ordenó su liquidación y, posteriormente, sus acciones dejaron de cotizar en la bolsa hongkonesa.
¿Por qué fue condenado Xu Jiayin?
El tribunal de Shenzhen determinó que Evergrande y su fundador realizaron operaciones fraudulentas durante varios años para mejorar artificialmente la imagen financiera de la empresa y esconder parte de sus obligaciones.
La Justicia china sostuvo que entre 2016 y 2021 se produjeron operaciones destinadas a inflar los activos de Evergrande y ocultar pasivos.
Según la acusación, las maniobras también estuvieron relacionadas con el control de instituciones financieras mediante el pago de sobornos.
Xu, de 67 años, había reconocido previamente los cargos de fraude y soborno durante una audiencia celebrada en abril. Con la sentencia definitiva, además de la prisión perpetua, perdió sus derechos políticos y sus bienes fueron confiscados.
La decisión judicial también alcanzó a otros integrantes de la estructura directiva. Cinco altos ejecutivos de Evergrande recibieron penas de entre seis y 18 años de prisión, mientras que otros 56 acusados fueron condenados a distintas penas, entre ellas una de un año y diez meses.

Una crisis que va mucho más allá de Evergrande
El derrumbe de Evergrande no constituye un problema aislado. El sector inmobiliario fue durante décadas uno de los pilares del crecimiento económico chino y su actual debilitamiento está afectando la confianza de consumidores e inversores.
Otras grandes empresas del sector, como Country Garden, Vanke y Kaisa, también enfrentaron dificultades financieras. La crisis provocó además que numerosos compradores retrasaran sus decisiones de adquirir viviendas ante el temor de que algunos proyectos no llegaran a finalizarse.
Para los analistas, la situación evidencia problemas estructurales de la economía china. Entre los factores que explican la menor demanda aparecen el debilitamiento del poder adquisitivo de los hogares y los cambios demográficos.
El descenso de los precios de las viviendas nuevas volvió a acelerarse en julio, una señal que refleja las dificultades que todavía enfrenta el mercado.
La respuesta de Pekín
El Gobierno chino intenta contener los efectos de la crisis y avanzar en una transformación del modelo económico, aunque evita presentar la situación como una amenaza sistémica para el conjunto de la economía.
La condena contra el fundador de Evergrande también es interpretada como un mensaje hacia otras empresas inmobiliarias: las compañías deberán reducir su exposición al endeudamiento excesivo y asumir las consecuencias de sus decisiones financieras.
La decisión judicial refuerza la idea de que Pekín no tiene previsto realizar un rescate generalizado del sector inmobiliario.
China busca al mismo tiempo impulsar el consumo interno y reducir su dependencia de la inversión inmobiliaria y de grandes proyectos de infraestructura.
El desafío para la economía china
La crisis inmobiliaria llega en un momento en que China enfrenta una desaceleración económica. Para 2026, las autoridades establecieron una meta de crecimiento del Producto Interno Bruto de entre el 4,5% y el 5%.
Sin embargo, algunos indicadores recientes muestran señales de debilidad. El crecimiento del segundo trimestre quedó por debajo del objetivo establecido, mientras que las ventas minoristas registraron una caída en julio y la inversión inmobiliaria acumulada hasta ese mes disminuyó aproximadamente una quinta parte.
La caída de Evergrande, que alguna vez representó el espectacular crecimiento del mercado inmobiliario chino, se convirtió así en uno de los ejemplos más visibles de los problemas que enfrenta actualmente la segunda mayor economía del mundo.
