Este viernes, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) bombardearon un edificio identificado como uno de los centros operativos de Hamas en Ciudad de Gaza. El ataque forma parte de una fase avanzada de la ofensiva militar contra el grupo islamista.

Horas antes, el Ejército israelí había anunciado que en los próximos días lanzará una serie de bombardeos dirigidos a estructuras de varios pisos en el norte de la Franja de Gaza, particularmente aquellas que, según inteligencia militar, han sido transformadas en instalaciones utilizadas por Hamas para actividades terroristas.

“En los próximos días, atacaremos edificios que han sido convertidos en infraestructura terrorista en Ciudad de Gaza: centros de mando, puestos de vigilancia, posiciones de francotiradores y plataformas para misiles antitanque”, señaló el Ejército en un comunicado oficial.

Esta operación se enmarca en la estrategia de las FDI de tomar el control total de la capital gazatí. Hasta ahora, aseguran haber asegurado el 40% del territorio de la ciudad y buscan forzar el desplazamiento de más de un millón de personas hacia el sur de la Franja.

Según el mismo informe, las fuerzas israelíes han llevado a cabo tareas de inteligencia exhaustivas, logrando detectar una significativa actividad operativa de Hamas en varios inmuebles altos, los cuales estarían siendo utilizados como bases de operaciones.

Además, informaron que junto a estos edificios existen túneles subterráneos empleados por Hamas para organizar emboscadas, coordinar movimientos tácticos y permitir la huida de sus mandos en caso de ataque.

Por su parte, el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, advirtió que “las puertas del infierno se están abriendo en Gaza” y afirmó que las acciones militares se intensificarán hasta que Hamas acepte las condiciones impuestas por Israel.

“Cuando esa puerta se abra, no se cerrará hasta que se cumplan nuestras exigencias: la liberación de todos los rehenes y el desarme completo del grupo terrorista”, afirmó el ministro.

Los bombardeos se han intensificado durante los últimos días en la capital de Gaza. Desde la madrugada del viernes, al menos una veintena de palestinos —incluidos siete menores de edad— murieron tras los ataques a viviendas y campamentos, según fuentes médicas citadas por la agencia Wafa.