Elon Musk podría convertirse en el primer billonario de la historia gracias a una nueva propuesta de compensación impulsada por Tesla, siempre y cuando la empresa alcance metas extremadamente ambiciosas en los próximos años.
La propuesta, que debe ser aprobada por los accionistas, contempla otorgarle a Musk un paquete de hasta 423,7 millones de acciones adicionales, lo que equivaldría a unos 143.500 millones de dólares al precio actual de mercado.
Sin embargo, este incentivo no se activará automáticamente. Para obtenerlo, Tesla tendría que aumentar su valor de mercado hasta 8,5 billones de dólares, una cifra que supera ampliamente su actual capitalización bursátil de 1,1 billones y que incluso duplica el valor de Nvidia, la compañía pública más valiosa del mundo en este momento.
Una apuesta a futuro
Además del paquete de acciones, la propuesta incluye que Tesla adquiera una participación en xAI, la startup de inteligencia artificial fundada por el propio Musk. Esta operación fortalecería aún más su creciente red de empresas, que incluye también a SpaceX, Neuralink, y la plataforma X (antes Twitter), comprada por Musk en 2022 por 44.000 millones de dólares.
Musk actualmente posee 410 millones de acciones de Tesla, valoradas en aproximadamente 139 mil millones de dólares, y ya es considerado la persona más rica del planeta, con una fortuna estimada en 378 mil millones, según Bloomberg.
Obstáculos legales y tensiones internas
Musk también tenía derecho a otras 304 millones de acciones bajo un plan de compensación aprobado en 2018, pero ese paquete fue invalidado por un juez en Delaware en dos ocasiones, alegando que era ilegal, pese a haber sido aprobado por los accionistas. Ahora, Tesla busca reactivar esa propuesta, lo que elevaría la participación total de Musk en la empresa al 18%.
Entre promesas y presión del mercado
Tesla ha experimentado una montaña rusa bursátil en los últimos años. Las acciones de la compañía casi se duplicaron en 2024 por la expectativa de una relación cercana con el entonces presidente Donald Trump. Sin embargo, tras controversias políticas, protestas, una caída en ventas y menores beneficios, el valor de las acciones retrocedió significativamente y aún se mantiene un 26% por debajo de su pico de diciembre pasado.
Pese a esto, Musk sigue proyectando un futuro brillante para Tesla. Apuesta por el desarrollo de autos autónomos y un sistema de robotaxis, que permitiría a los propietarios generar ingresos mientras no usan sus vehículos. También ha prometido una línea de robots humanoides, que según él, podría superar en ventas al propio negocio automotriz de Tesla.
Una competencia que no se detiene
No obstante, el camino no está despejado. Tesla enfrenta una competencia feroz, especialmente de fabricantes chinos como BYD, que está cerca de superar a Tesla en ventas globales de vehículos eléctricos. Aunque BYD no opera en EE.UU., su crecimiento preocupa a la compañía de Musk.
Además, Tesla va rezagada en el mercado de robotaxis frente a empresas como Waymo (Alphabet), que ya ofrece servicios en algunas ciudades y mantiene una alianza con Uber.
Tras el anuncio del plan de compensación, las acciones de Tesla (TSLA) subieron ligeramente en las operaciones previas a la apertura de mercado, reflejando el optimismo —aunque aún cauteloso— de los inversores.
