La aparición de cinco ballenas muertas en menos de 48 horas en la costa de Puerto Madryn, en la provincia de Chubut, encendió las alarmas entre las autoridades ambientales y los especialistas que monitorean a la ballena franca austral. El último hallazgo se registró la mañana del martes 13 de octubre, cuando un ejemplar apareció sin vida cerca de las calles Roca y 9 de Julio, ya dentro del casco urbano. Los equipos técnicos recolectan muestras para determinar qué está ocurriendo.
Claves de la noticia
- Se encontraron cinco ballenas francas australes muertas en menos de 48 horas en distintos puntos del litoral de Puerto Madryn.
- La Secretaría de Ambiente de Chubut investiga, entre otras hipótesis, la presencia de una bacteria en el ambiente marino, pero la causa no está confirmada.
- Los registros preliminares indican que la mortandad de esta temporada podría superar el récord de 2012, cuando se contaron 113 ballenatos muertos.
- Además de analizar los tejidos de los animales, se necesitan estudios del agua en los golfos Nuevo y San José.
- Las autoridades piden no tocar a los animales varados y mantener alejadas a las mascotas.
Dónde aparecieron los ejemplares
Los hallazgos de ejemplares sin vida se repiten desde hace varias semanas en distintos sectores de la costa de la ciudad. La situación se agravó durante el fin de semana largo, cuando se detectaron animales muertos en Playa Kaiser, la Curva del Indio, Playa Paraná y el tramo entre Prefectura y el Club Náutico Atlántico Sud. A ellos se sumó el caso del martes, en la zona urbana.
Medios locales informaron que entre los ejemplares hubo hembras de 14 y 10 metros, es decir, animales de gran tamaño y no solo crías. En el operativo participan la Secretaría de Ecología y Protección Ambiental, la Prefectura Naval y el Municipio, que trabajan para retirar los restos de la costa y tomar muestras.
Qué hipótesis se investigan
Según informó la Secretaría de Ambiente de Chubut, una de las líneas de trabajo es la presencia de una bacteria en el ambiente marino, capaz de provocar una afección sistémica en los ballenatos. El organismo aclaró que, además de estudiar las muestras de los animales muertos, hacen falta análisis en las aguas de los golfos Nuevo y San José. El objetivo es conocer las condiciones ambientales que podrían afectar la supervivencia de las ballenas.
A fines de septiembre, el Instituto de Conservación de Ballenas había señalado que una de las bacterias de interés para la investigación es Erysipelothrix rhusiopathiae, que puede encontrarse en ambientes marinos y causar enfermedades graves en cetáceos. Por su parte, la Provincia indicó entonces que, hasta ese momento, no había evidencias que permitieran atribuir las muertes a factores de origen humano. Otros medios mencionan también la posible intoxicación por algas tóxicas como línea de análisis, aunque ese punto no figura en los comunicados oficiales consultados.
Los especialistas insisten en que todavía no hay una causa confirmada. Por eso evitan atribuir el fenómeno a un único factor y no descartan una combinación de variables.
El antecedente de 2012 y qué puede pasar
El programa de monitoreo sanitario recordó que en 2012 se registraron 113 ballenatos muertos, la mayor cifra documentada hasta ese momento para la especie, tanto a nivel local como mundial. Los registros preliminares de 2026 sugieren que la mortandad actual podría alcanzar una escala aún mayor, aunque los datos todavía deben consolidarse. Para dimensionar el episodio, los investigadores deben comparar las muertes con la cantidad de nacimientos de la temporada.
En los próximos días se esperan los resultados de los análisis de las muestras de tejido y de agua, que serán determinantes para saber si la bacteria estudiada tuvo un papel en las muertes. Mientras tanto, las autoridades pidieron a quienes encuentren una ballena varada, viva o muerta, que no se acerquen ni la toquen, que impidan el contacto de las mascotas y que den aviso al teléfono 280-4670760.
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