Hospitales en la mira: aumentan los ataques a centros de salud en zonas de guerra
Publicado: 4 de mayo de 2026 | Redacción Internacional
Resumen rápido:
* Tema: Ataques a hospitales en conflictos armados
* Resolución clave: ONU (2015)
* Incidentes en 2025: Más de 1.300
* Regiones afectadas: Ucrania, Palestina, Sudán
* Problema: Falta de sanción e impunidad
* Impacto: Miles de civiles sin atención médica

A una década de la aprobación de una resolución internacional destinada a proteger instalaciones sanitarias en contextos bélicos, la realidad muestra un escenario muy distinto: hospitales y centros de salud se han convertido en blancos recurrentes en distintos conflictos alrededor del mundo.
La medida impulsada en 2015 por organismos internacionales buscaba garantizar la seguridad de personal médico y pacientes. Sin embargo, el incremento de ataques evidencia un incumplimiento sistemático de estas normas.
El detonante que impulsó aquella resolución fue un bombardeo ocurrido en Afganistán, donde decenas de personas murieron tras un ataque a un hospital en la ciudad de Kunduz. El hecho generó un fuerte rechazo global y derivó en compromisos para evitar que se repitieran situaciones similares.
Una tendencia en crecimiento
Lejos de disminuir, este tipo de incidentes ha aumentado de forma significativa. Según datos recientes de la Organización Mundial de la Salud (OMS), solo durante 2025 se registraron más de 1.300 ataques contra instalaciones médicas.
Organizaciones humanitarias advierten que, en muchos casos, los responsables de estos hechos son fuerzas estatales, lo que agrava la situación y genera preocupación en la comunidad internacional.
Conflictos recientes en regiones como Europa del Este, Medio Oriente y África han evidenciado este patrón, donde hospitales son alcanzados por bombardeos o ataques directos, dejando a miles de personas sin acceso a atención sanitaria.

Consecuencias humanitarias
El impacto de estos ataques va más allá de las víctimas inmediatas. El cierre de centros médicos deja a comunidades enteras sin servicios esenciales, lo que agrava crisis humanitarias ya existentes.
En algunos casos recientes, hospitales gestionados por organizaciones internacionales han tenido que suspender sus actividades tras sufrir daños, afectando a cientos de miles de personas que dependían de esos servicios.
Además, el personal sanitario se enfrenta a riesgos crecientes, lo que dificulta la continuidad de la asistencia en zonas críticas.

Impunidad y falta de respuestas
Especialistas en derecho internacional humanitario señalan que la falta de investigaciones independientes y sanciones efectivas ha contribuido a normalizar estos ataques.
A diferencia de situaciones anteriores, donde los responsables asumían errores o pedían disculpas, actualmente predomina una narrativa que justifica o minimiza estos hechos.
La escasa reacción internacional y las limitaciones para documentar lo ocurrido en algunos territorios refuerzan la percepción de impunidad, consolidando una práctica que vulnera normas básicas del derecho internacional.
Analistas coinciden en que, si no se adoptan medidas concretas, esta tendencia podría continuar en aumento, poniendo en riesgo tanto a civiles como a trabajadores de la salud en todo el mundo.
