El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, denunció este domingo 25 de octubre, día del balotaje presidencial, que en varias ciudades del país se retiraron autobuses del servicio y que eso dificultó el traslado de votantes hacia los locales de votación. El mandatario pidió al Tribunal Superior Electoral (TSE) que garantice el derecho al voto de los afectados y solicitó extender el horario de votación para que nadie quede excluido de las urnas.
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Claves de la noticia
- Lula denunció la reducción de autobuses en distintas ciudades durante la segunda vuelta contra Flávio Bolsonaro.
- Su coalición pidió al TSE que la votación se prolongue hasta las 19 horas en los municipios afectados, según informaron medios brasileños.
- En Salvador, el organismo de defensa del consumidor de Bahía (Procon) halló 544 vehículos detenidos en las cocheras de las empresas, y la Justicia Electoral ordenó la detención de un secretario municipal, de acuerdo con la prensa local.
- En San Pablo, la campaña oficialista sostuvo que circulaba solo una parte de la flota; la Alcaldía dijo que el sistema funcionaba con normalidad.
- Medios brasileños reportaron además que el ministro del Supremo Tribunal Federal Cristiano Zanin dispuso una prórroga de la votación hasta las 19 horas.
La queja se conoció en plena jornada, con las urnas abiertas desde la mañana y con una elección que las encuestas previas describían como muy ajustada. Lula calificó la situación como “banditismo”, según reprodujo el portal Brasil 247, y responsabilizó a gestiones municipales por la falta de transporte.
Qué se denuncia y dónde
Los reclamos se concentraron en ciudades grandes. En Salvador, capital de Bahía, la fiscalización del Procon detectó 544 ómnibus parados en las cocheras pese a que podían operar, y la Justicia Electoral emitió una orden de detención contra el secretario municipal de Movilidad. Según el titular de Terra, el funcionario sostuvo después que la flota se vio afectada por una campaña de calcomanías y que el servicio se había normalizado.
En San Pablo, los abogados de la campaña de Lula afirmaron que solo circulaba cerca del 60 por ciento de los autobuses y pidieron que la Prefeitura y la empresa SPTrans restablecieran el 100 por ciento de la flota. La Prefeitura respondió con una nota en la que indicó que había comunicado a las empresas, el sábado 24, la decisión judicial sobre la operación del sistema durante la votación. El alcalde Ricardo Nunes afirmó que el servicio funcionaba con normalidad y que la oferta superaba la demanda.
La coalición de Lula presentó además un pedido ante el TSE y el Supremo para ampliar el horario de votación en nueve estados: San Pablo, Alagoas, Pernambuco, Roraima, Piauí, Paraíba, Pará, Paraná y Río de Janeiro. Fuentes periodísticas también mencionaron fallas de transporte en Sergipe y relevamientos del Ministerio de Justicia en varios estados, aunque los alcances exactos todavía no están consolidados.
La respuesta judicial y la campaña rival
Distintos medios brasileños informaron que el ministro Cristiano Zanin resolvió, mediante una medida cautelar, que la votación se extendiera hasta las 19 horas en todo el país, y que luego aclaró que la prórroga rige para las secciones donde las urnas seguían abiertas al momento de su decisión. Esos detalles surgen de coberturas realizadas durante la propia jornada y podrían ajustarse cuando se conozcan las resoluciones completas.
La campaña de Flávio Bolsonaro había hecho por su cuenta un pedido paralelo de ampliación del horario, con el argumento de lluvias e inundaciones en algunas regiones, según la misma cobertura. Es decir, ambos bandos coincidieron en reclamar más tiempo para votar, aunque por motivos distintos.
Contexto: una segunda vuelta muy reñida
El balotaje enfrenta a Lula, que busca un nuevo mandato, con Flávio Bolsonaro, referente del bolsonarismo, en una elección polarizada. Las denuncias sobre transporte público el día del voto no son nuevas en Brasil: en 2022, la campaña de Lula acusó a la Policía Rodoviaria Federal de frenar autobuses en el Nordeste, y el entonces presidente del TSE, Alexandre de Moraes, descartó prorrogar la votación al considerar que las operaciones no impidieron votar. En esta ocasión, en cambio, la justicia habría accedido a ampliar el horario.
Con el transporte como foco de disputa, es probable que en los próximos días haya pedidos de explicaciones a las alcaldías involucradas y que se investigue si hubo responsabilidades por la reducción del servicio. Mientras tanto, el escrutinio y el resultado final del balotaje concentrarán la atención. Este medio seguirá la información a medida que las autoridades electorales y las ciudades afectadas den a conocer datos oficiales.
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