Un dron registra el nacimiento de una ballena jorobada en un hecho histórico para la ciencia

El extraordinario registro fue realizado durante la migración anual de las ballenas jorobadas en Australia.

Un momento excepcional quedó registrado frente a la costa de Nueva Gales del Sur, Australia, cuando un dron captó el nacimiento de una ballena jorobada en aguas abiertas. Las imágenes muestran el instante en que la cría emerge junto a su madre y realiza sus primeros movimientos en la superficie, una escena extremadamente difícil de documentar debido a que estos mamíferos suelen dar a luz lejos de la presencia humana.

Según la organización ORRCA, se trata del primer nacimiento completo de una ballena jorobada registrado desde un dron y uno de los pocos documentados a nivel mundial.

Un registro de enorme valor científico

El material fue obtenido por el operador de drones Alexander Forrest, integrante de la Organisation for the Rescue and Research of Cetaceans in Australia (ORRCA), mientras realizaba un monitoreo de la migración anual de ballenas frente a la costa de Tweed Heads. Durante el vuelo observó que una hembra reducía notablemente su velocidad, comportamiento que llamó la atención del equipo y permitió registrar el nacimiento casi en tiempo real.

La cría fue vista respirando y nadando junto a su madre pocos segundos después del nacimiento.

Las imágenes muestran una nube de sangre en el agua seguida por la aparición del ballenato, que rápidamente ascendió a la superficie para tomar su primera bocanada de aire. Posteriormente, el equipo continuó documentando el comportamiento de la madre y su cría durante las horas siguientes.

Información clave para la conservación

Especialistas de ORRCA señalaron que este registro representa un aporte de gran importancia para el estudio del comportamiento reproductivo de las ballenas jorobadas. Los investigadores podrán analizar aspectos relacionados con el parto, el vínculo entre madre y cría y las primeras etapas de desarrollo del ballenato, información que rara vez puede obtenerse en condiciones naturales.

Cada año, alrededor de 50.000 ballenas jorobadas migran desde las aguas antárticas hacia regiones más cálidas del este de Australia para reproducirse y dar a luz, un proceso que continúa siendo poco observado debido a la inmensidad del océano y al carácter reservado de estos animales.