El presidente Donald Trump llevó a cabo su amenaza de incrementar al 50 % los aranceles sobre las importaciones procedentes de India, una decisión que podría tensar aún más las relaciones con uno de los principales socios comerciales de Estados Unidos y provocar un alza en los precios para los consumidores.

La medida llega pocas semanas después de que la administración Trump estableciera un arancel base del 25 % a productos indios. Con este aumento, India —la quinta economía mundial— se encuentra ahora entre las naciones que enfrentan los aranceles más altos por parte de EE.UU.

Según Trump, esta nueva oleada de tarifas tiene como objetivo castigar a India por continuar comprando petróleo ruso, lo que, a su entender, contribuye indirectamente a financiar la guerra de Rusia contra Ucrania.

Recientemente, el mandatario estadounidense mantuvo reuniones separadas con los presidentes de Rusia y Ucrania —Vladímir Putin y Volodymyr Zelensky, respectivamente— con el fin de impulsar un posible acuerdo de paz, aunque hasta el momento no se han registrado avances significativos en las negociaciones.

Mientras tanto, tanto empresas norteamericanas como consumidores ya están sintiendo el impacto de la política arancelaria de Trump, con costos en aumento y señales de debilitamiento en el mercado laboral. La elevación de los impuestos a productos indios podría intensificar estas consecuencias económicas.

Por su parte, India ya había advertido sobre posibles medidas de represalia a principios de este mes, cuando Trump anunció lo que describió como “sanciones secundarias”. Las autoridades indias acusan a Washington de aplicar un trato injusto, señalando que otros países que también importan crudo ruso —como China, principal comprador— enfrentan aranceles notablemente menores, en torno al 30 %. Aun así, Trump no descartó elevar también los aranceles para otras naciones que comercien con Rusia.