Kokomo Murase logra el oro olímpico con un salto de máxima dificultad

Atleta: Kokomo Murase

Edad: 21 años

Disciplina: Snowboard Big Air

Evento: Juegos Olímpicos de Invierno Milano Cortina 2026

Puntuación final: 179,00 puntos

La japonesa Kokomo Murase se proclamó campeona olímpica en la final femenina de snowboard big air disputada en Livigno, Italia. Con una actuación sobresaliente, superó a la neozelandesa Zoi Sadowski Synnott y a la surcoreana Yu Seungeun para subir a lo más alto del podio.

Murase durante la final olímpica de snowboard big air.

El salto que definió la competencia

Murase aseguró la victoria con un impecable frontside triple cork 1440, una maniobra de altísima complejidad que incluye tres rotaciones verticales y cuatro giros horizontales con inclinación lateral en el aire. El truco le otorgó 89,25 puntos en la última ronda y un total acumulado de 179,00.

La japonesa ya había comenzado fuerte con un backside triple cork 1440 mute que la colocó en la pelea por el oro desde el inicio.

De bronce en Pekín a oro en Italia

Tras haber ganado el bronce en Pekín 2022 con apenas 17 años, Murase llegó a Milano Cortina decidida a cambiar el color de su medalla. Su evolución deportiva quedó reflejada en una presentación sólida y ambiciosa.

“Entrené durante cuatro años para lograr esto. Siempre dije que ganaría el oro olímpico y hoy cumplí mi palabra”.

El triunfo representa la segunda medalla dorada para Japón en esta edición de los Juegos.

Una carrera marcada por la precocidad

Nacida en Gifu en 2004, Murase comenzó a practicar snowboard a los cuatro años. A los 13 ya hacía historia en los X Games y se convirtió en una de las figuras emergentes del circuito internacional.

En 2025 se coronó campeona mundial en Suiza y también logró hazañas técnicas como el backside triple cork 1620 en competencia oficial, consolidándose como una de las atletas más innovadoras del deporte.

La japonesa celebra su consagración olímpica en Italia.

Un oro con peso emocional

Murase reconoció que esta medalla tiene un significado especial. Mientras que el bronce de Pekín le dejó sensaciones encontradas, el oro simboliza años de sacrificio y constancia.

“El oro es diferente. Siento que todo mi esfuerzo está concentrado en esta medalla. Seguiré superándome”.

La snowboarder japonesa aún competirá en la modalidad slopestyle, donde buscará ampliar su palmarés olímpico.