El líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, reiteró este lunes su intención de fortalecer y expandir el arsenal nuclear del país, en medio de lo que calificó como un deterioro constante de la situación de seguridad en la península coreana. Las declaraciones se produjeron durante una visita al destructor Choe Hyon, donde enfatizó la urgencia de acelerar el desarrollo militar.
Según informó la agencia estatal KCNA, Kim afirmó que el actual contexto internacional exige “un cambio radical y rápido” tanto en la doctrina como en la práctica militar del país, así como una “rápida expansión de la nuclearización”. Señaló que la modernización de la Armada norcoreana es una prioridad estratégica, ya que desempeña un papel crucial en la defensa nacional.
En este marco, el mandatario norcoreano volvió a condenar los ejercicios militares conjuntos que llevan a cabo Estados Unidos y Corea del Sur este mes, calificándolos como una “clara señal de hostilidad” y una amenaza directa a la estabilidad regional. “Estas maniobras reflejan la voluntad de iniciar una guerra y son la causa principal de la destrucción de la paz y la seguridad en la región”, declaró.
Kim también anunció su intención de impulsar transformaciones significativas dentro de las fuerzas navales de la RPDC, con el objetivo de que se conviertan en un componente clave dentro de la estrategia de disuasión nuclear del país. Aseguró que la Armada norcoreana será “una fuerza confiable” tanto en el uso como en la planificación de capacidades nucleares en el futuro cercano.
“El poder de combate de nuestra Armada se está adaptando para cumplir con los requerimientos de la estrategia nacional de defensa y del uso efectivo de la disuasión bélica”, concluyó el líder norcoreano, en lo que parece ser una advertencia directa a Washington y Seúl, en un contexto de creciente tensión militar en la región.
