José Antonio Kast gana la presidencia de Chile y marca un giro político

15 de diciembre de 2025 · América Latina · Redacción

Ficha electoral

  • Presidente electo: José Antonio Kast
  • Partido: Partido Republicano
  • Resultado: 58,2% de los votos
  • Rival: Jeannette Jara (41,8%)
  • Asunción: 11 de marzo de 2026

El dirigente del Partido Republicano, José Antonio Kast, se impuso este domingo en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Chile con una diferencia contundente frente a la candidata de izquierda Jeannette Jara, de acuerdo con los resultados oficiales del Servicio Electoral (Servel), con el 99% de las mesas escrutadas.

José Antonio Kast celebrando su victoria electoral en Santiago.

Con el 58,2% de los sufragios, Kast logró una victoria histórica al imponerse en las 16 regiones del país, incluyendo zonas tradicionalmente asociadas a la izquierda como Valparaíso y la Región Metropolitana. El respaldo fue especialmente amplio en regiones mineras del norte y áreas agrícolas del sur.

Desde el comando del ahora presidente electo, el líder del Partido Republicano, Arturo Squella, confirmó que Jara reconoció el resultado y destacó el esfuerzo de la campaña, señalando que el nuevo gobierno asumirá en medio de importantes desafíos sociales, económicos y de seguridad.

El triunfo de Kast se convierte en uno de los más amplios desde el retorno a la democracia, solo superado por la victoria de Michelle Bachelet en 2013. Además, lo posiciona como el primer dirigente identificado abiertamente con el pinochetismo en alcanzar la presidencia mediante elecciones democráticas.

Seguidores del Partido Republicano celebran el resultado electoral.

Padre de nueve hijos y de convicciones ultracatólicas, Kast asumirá el mando el 11 de marzo, recibiendo la banda presidencial del actual mandatario Gabriel Boric, a quien enfrentó sin éxito en las elecciones de 2021.

La campaña estuvo dominada por temas como la delincuencia y la migración irregular, asuntos que Kast convirtió en ejes centrales de su discurso, prometiendo medidas severas como expulsiones masivas, reformas penales y la construcción de cárceles de alta seguridad para líderes del crimen organizado.

El nuevo presidente deberá gobernar con un Congreso fragmentado, donde la derecha y la ultraderecha se encuentran cerca de la mayoría en la Cámara de Diputados y en equilibrio con la izquierda en el Senado, lo que anticipa complejas negociaciones legislativas.

Analistas coinciden en que la victoria de Kast se inscribe en un reacomodo político regional, donde gobiernos conservadores y de derecha radical han ganado espacio, impulsados por electorados que priorizan soluciones inmediatas frente a la inseguridad, la migración y la crisis económica.

Para diversos expertos, el resultado chileno podría anticipar una nueva etapa política en América Latina, caracterizada por una mayor presencia de liderazgos conservadores y una redefinición de las alianzas internacionales, particularmente en la relación con Estados Unidos y China.