Una investigación inicial reveló que la rotura de un cable de conexión fue la causa del trágico accidente ocurrido el miércoles 3 de septiembre en uno de los funiculares más emblemáticos de Lisboa, el de Glória, dejando al menos 16 personas muertas y varios heridos.
Según el informe de la Oficina de Prevención e Investigación de Accidentes en Aviación Civil y Ferroviaria de Portugal (GPIAAF), el cable de acero que conectaba los dos vagones del funicular “cedió” poco después de que comenzaran su recorrido por la empinada Calçada da Glória, en el centro de la capital portuguesa.
Ese mismo día, horas antes del accidente, se había realizado una inspección técnica rutinaria que no detectó fallas ni en el cable ni en los sistemas de freno. Sin embargo, el informe señala que no fue posible evaluar el estado del tramo exacto donde se produjo la rotura.
El desprendimiento del cable hizo que el vagón ubicado en la parte superior perdiera el equilibrio y comenzara a acelerar cuesta abajo. Poco después, se descarriló, provocando una colisión a una velocidad estimada de 60 km/h, según las primeras estimaciones de la GPIAAF. Todo ocurrió en menos de 50 segundos.
Aunque las causas exactas del incidente aún están bajo investigación, el informe indica que los dos vagones apenas habían recorrido seis metros cuando “repentinamente perdieron la tensión de equilibrio” generada por el cable.
La rotura ocurrió en el punto de sujeción del cable dentro del vagón superior. Una fotografía incluida en el informe muestra el cable completamente deshilachado en el suelo. Tras la ruptura, el operador del vagón intentó detener la marcha aplicando tanto el freno neumático como el freno de mano, pero ninguno logró frenar el vehículo, que continuó ganando velocidad.
El informe señala que, en su diseño actual, los frenos del sistema no tienen la capacidad de detener un vagón en movimiento si no están equilibrados por el contrapeso del otro vagón a través del cable de conexión.
A pesar del fallo, el resto del sistema, incluyendo las poleas y el propio cable —instalado 337 días antes del accidente y con una vida útil de 600 días— no presentaban daños aparentes ni signos de desgaste significativo.
Las víctimas mortales incluyen ciudadanos de Portugal (5), Reino Unido (3), Canadá (2), Corea del Sur (2), y una persona de cada uno de los siguientes países: Suiza, Ucrania, Estados Unidos y Francia, según informó la Policía Judicial portuguesa.
La GPIAAF anunció que un informe preliminar completo se dará a conocer en un plazo máximo de 45 días, seguido de un informe final dentro de aproximadamente un año.
