El mayor ataque ruso sobre Kyiv en meses deja al menos 27 muertos y más de 90 heridos
Publicado el 3 de julio de 2026

Las explosiones provocaron incendios y derrumbes en distintos puntos de la capital ucraniana.
Ficha rápida del ataque
- Ciudad afectada: Kyiv, Ucrania.
- Víctimas mortales: al menos 27 personas.
- Heridos: 91 personas.
- Duración del ataque: más de 11 horas.
- Armas utilizadas: 74 misiles y 496 drones.
- Zonas alcanzadas: edificios residenciales, instalaciones médicas y centros humanitarios.
- Personas refugiadas en el metro: 52.500.
- Respuesta internacional: Ucrania solicitó nuevos sistemas de defensa aérea.
La capital ucraniana vivió una de las noches más difíciles desde el inicio del conflicto tras una ofensiva aérea rusa de gran magnitud que combinó misiles balísticos, misiles de crucero y centenares de drones de ataque.
El bombardeo se prolongó durante más de once horas y afectó a numerosos barrios de la ciudad, dejando un saldo provisional de al menos 27 fallecidos y más de 90 personas heridas, según el último balance difundido por las autoridades locales.
Los ataques comenzaron poco antes de la medianoche con el lanzamiento de drones de largo alcance que activaron las sirenas antiaéreas en toda la capital. Horas después llegaron varias oleadas de misiles que impactaron en diferentes sectores urbanos.
Entre los lugares afectados se encontraban edificios residenciales, centros logísticos, instalaciones médicas y una estación de ambulancias que sufrió daños durante las explosiones.

Uno de los puntos más golpeados fue un complejo de viviendas de nueve plantas situado en el distrito de Darnytskyi, donde parte de la estructura colapsó tras el impacto de los proyectiles.
Los equipos de emergencia trabajaron durante toda la jornada retirando escombros y buscando posibles supervivientes mientras familiares y vecinos permanecían en las inmediaciones a la espera de noticias.
Otro misil abrió un enorme cráter junto a una guardería y provocó daños severos en varios edificios cercanos, muchos de los cuales quedaron con fachadas destruidas, ventanas arrancadas y estructuras metálicas deformadas por la onda expansiva.
Las autoridades del transporte metropolitano informaron que más de 52.000 personas utilizaron las estaciones de metro como refugios improvisados durante la noche, incluyendo miles de niños.
Según expertos militares ucranianos, la táctica empleada por Rusia consistió en combinar distintos tipos de armamento en un corto espacio de tiempo para saturar y desgastar las defensas aéreas del país.

La fuerza aérea ucraniana aseguró haber interceptado una parte importante de los misiles y drones lanzados durante la ofensiva, aunque varios proyectiles lograron alcanzar sus objetivos en distintos puntos de la ciudad.
Las autoridades también confirmaron daños importantes en infraestructuras humanitarias, incluido un almacén de ayuda de emergencia que almacenaba suministros destinados a operaciones de asistencia civil.
Tras el ataque, el gobierno ucraniano volvió a solicitar a sus aliados occidentales el envío urgente de nuevos sistemas antiaéreos y más munición para reforzar la protección de las principales ciudades del país.
Moscú afirmó que la operación iba dirigida contra instalaciones relacionadas con la infraestructura militar y energética, mientras que Kiev sostuvo que la ofensiva afectó principalmente a zonas civiles y edificios residenciales.
Más de cuatro años después del inicio de la invasión a gran escala, los ataques aéreos continúan formando parte de la estrategia militar del conflicto, mientras los esfuerzos diplomáticos para alcanzar un acuerdo siguen sin producir avances significativos.
