El Etna provoca caos aéreo en Sicilia: miles de viajeros afectados por el cierre del aeropuerto de Catania
La actividad eruptiva del volcán Etna obligó a suspender y desviar numerosos vuelos durante varios días. La crisis golpeó a Catania en plena temporada alta y afectó a más de 100.000 pasajeros.
13 de agosto de 2026

La actividad del Etna generó una nube de ceniza que afectó las operaciones aéreas en Sicilia.
Ficha de la noticia
País: Italia
Región: Sicilia
Volcán: Etna
Aeropuerto afectado: Catania-Fontanarossa
Principal problema: Ceniza volcánica y actividad eruptiva
Pasajeros afectados: Más de 100.000
Impacto económico estimado: Entre 12 y 24 millones de euros para el sector turístico
Situación actual: Operaciones reanudadas tras la reducción del nivel de alerta aeronáutica

El aeropuerto de Catania volvió a operar este sábado después de que las autoridades redujeran el nivel de alerta aeronáutica del Etna de rojo a naranja. La reapertura permite recuperar progresivamente los vuelos, aunque todavía pueden producirse cancelaciones, retrasos y modificaciones debido a la acumulación de operaciones pendientes.
La actividad del volcán Etna provocó durante varios días una de las mayores interrupciones recientes del transporte aéreo en Sicilia. La presencia de ceniza volcánica en el espacio aéreo obligó a restringir las operaciones del aeropuerto de Catania, uno de los principales puntos de entrada a la isla.
La situación coincidió además con el período de mayor movimiento turístico del verano europeo y con la celebración del Ferragosto, que se conmemora el 15 de agosto y genera millones de desplazamientos dentro de Italia.
La ceniza volcánica obligó a suspender los vuelos
El principal riesgo para la aviación no está relacionado únicamente con la cercanía del volcán, sino con la presencia de partículas de ceniza en el aire. Estas pueden representar un peligro para los motores de los aviones y otros sistemas de las aeronaves.
Por este motivo, las autoridades aeronáuticas fueron ampliando las restricciones a medida que persistía la emisión de ceniza del Etna.

Entre el 6 y el 12 de agosto, más de un tercio de los vuelos programados en Catania fueron cancelados y alrededor de 630 operaciones tuvieron que ser desviadas hacia otros aeropuertos, según reportes de Reuters. Los pasajeros tuvieron que afrontar cancelaciones, desvíos y largas esperas.
Miles de pasajeros fueron derivados a otros aeropuertos
Ante el cierre temporal de Catania, parte del tráfico aéreo fue trasladado a otros aeropuertos sicilianos, entre ellos Palermo, Comiso y Trapani.
Sin embargo, el traslado de los pasajeros no resultó sencillo. Muchos viajeros tuvieron que recorrer largas distancias por carretera para llegar a una terminal alternativa y continuar desde allí sus viajes.
La presión también se trasladó al transporte terrestre, con una fuerte demanda de autobuses, trenes, taxis y vehículos de alquiler.
La combinación de vuelos cancelados, cambios de aeropuerto y la enorme cantidad de turistas que se encontraban en Sicilia durante Ferragosto generó importantes dificultades logísticas.
✈️ Más de 100.000 viajeros afectados
Las primeras estimaciones del sector turístico sitúan en más de 100.000 el número de pasajeros afectados por las cancelaciones y desvíos. La patronal Assoesercenti Sicilia calculó además un impacto económico de entre 12 y 24 millones de euros.
El Etna mantiene actividad eruptiva
El Instituto Nacional de Geofísica y Vulcanología de Italia (INGV) mantiene una vigilancia permanente sobre el volcán y sus diferentes cráteres.
Durante los episodios más intensos de esta fase eruptiva se registraron emisiones de lava y actividad explosiva, acompañadas por columnas de ceniza que fueron transportadas por el viento.
El cráter Voragine fue uno de los puntos que presentó un incremento de la actividad explosiva durante el episodio, generando emisiones que afectaron especialmente las condiciones de vuelo.
El INGV informó este sábado de una reducción de la actividad que permitió bajar la alerta aeronáutica de rojo a naranja y avanzar hacia la reapertura del aeropuerto. El Etna es uno de los volcanes más activos de Europa y se encuentra bajo vigilancia permanente.
Una crisis que golpeó al turismo de Sicilia

La interrupción de los vuelos se produjo en uno de los momentos más importantes del calendario turístico italiano.
El Ferragosto concentra una enorme cantidad de desplazamientos y convierte a Sicilia en uno de los principales destinos turísticos del Mediterráneo durante estas fechas.
Hoteles, restaurantes, empresas de alquiler de vehículos y otros negocios vinculados al turismo también se vieron afectados por los cambios de última hora y la incertidumbre sobre los vuelos.
El impacto económico podría prolongarse incluso después de la reapertura del aeropuerto debido a la acumulación de pasajeros que necesitan ser reubicados y a la reorganización de los vuelos.
Críticas por la ubicación del aeropuerto
La emergencia también reavivó una discusión que lleva años abierta en Sicilia: la vulnerabilidad del aeropuerto de Catania debido a su proximidad al Etna.
El ministro italiano de Protección Civil, Nello Musumeci, volvió a cuestionar la ubicación de la infraestructura y recordó que ya había planteado años atrás la posibilidad de trasladar el aeropuerto a una zona menos expuesta.
La discusión no implica que el volcán represente por sí mismo una amenaza permanente para la población, sino que sus emisiones de ceniza pueden afectar directamente a una infraestructura esencial para la movilidad de la isla. La crisis coincidió con uno de los períodos de mayor movimiento turístico del año.
¿Qué ocurre ahora con los vuelos?
La reapertura del aeropuerto supone el comienzo de la recuperación de las operaciones, pero no significa que el servicio vuelva inmediatamente a la normalidad.
Las aerolíneas deberán reorganizar vuelos que fueron cancelados o desviados durante los días anteriores, por lo que los pasajeros todavía pueden enfrentar demoras y cambios de itinerario.
Las autoridades mantienen la vigilancia sobre el Etna debido a que la actividad volcánica puede cambiar rápidamente. Una nueva emisión importante de ceniza podría obligar a modificar nuevamente las operaciones aéreas.
El Etna vuelve a poner a Sicilia frente a un desafío natural
La crisis dejó en evidencia la enorme dependencia que tiene Sicilia de sus conexiones aéreas durante la temporada turística y la dificultad de absorber miles de pasajeros cuando el principal aeropuerto de la zona deja de funcionar.
El volcán, mientras tanto, continúa siendo monitoreado por los especialistas. La prioridad de las autoridades es garantizar la seguridad de los vuelos y de los pasajeros, incluso si eso implica mantener restricciones cuando las condiciones del aire no son adecuadas para la aviación.
Después de varios días de caos, la reducción de la alerta y la reapertura del aeropuerto permiten comenzar a descongestionar el sistema, aunque el impacto de la crisis todavía se sentirá durante los próximos días. La actividad del Etna continúa bajo vigilancia mientras se recupera progresivamente el tráfico aéreo.
