Daniel Ortega afirma que Nicaragua no volverá a celebrar elecciones y anuncia nuevas restricciones políticas
📌 Resumen de la noticia
- País: Nicaragua.
- Protagonista: Daniel Ortega.
- Anuncio: Afirmó que el país no volverá a celebrar elecciones que permitan a la oposición acceder al poder.
- Medidas: Promesa de impulsar nuevas leyes contra quienes el Gobierno considera «golpistas».
- Contexto: Reformas constitucionales ampliaron el mandato presidencial y fortalecieron el poder del Ejecutivo.
- Reacciones: Organismos internacionales y gobiernos occidentales mantienen críticas al rumbo institucional del país.

El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, aseguró que su gobierno no permitirá nuevamente la realización de elecciones que puedan derivar en un cambio de poder. Sus declaraciones fueron realizadas durante el acto por el 47° aniversario de la Revolución Sandinista, celebrado en Managua, donde reafirmó la continuidad del modelo político impulsado por el oficialismo. Daniel Ortega realizó las declaraciones durante un acto por el aniversario de la Revolución Sandinista.
Un mensaje dirigido a la oposición

Durante su intervención, el mandatario sostuvo que los sectores opositores que permanecen fuera del país buscan recuperar el poder político con intereses personales y económicos. En ese contexto, aseguró que el oficialismo impedirá que se desarrollen procesos electorales que, según su visión, puedan favorecer ese objetivo.
Asimismo, adelantó que trabajará junto con la Asamblea Nacional para promover nuevas normas destinadas a endurecer las restricciones contra quienes el Gobierno identifica como «golpistas» o «vendepatrias», reforzando así el marco legal vigente.
Ortega afirmó que impulsará nuevas leyes para impedir que sectores opositores puedan acceder al poder mediante futuros procesos electorales. El oficialismo cuenta con el control de la Asamblea Nacional para impulsar nuevas reformas.
Un contexto marcado por reformas constitucionales

Desde comienzos de 2025 entró en vigencia una amplia modificación de la Constitución nicaragüense que introdujo importantes cambios en la estructura institucional del país. Entre ellos, se amplió la duración del mandato presidencial de cinco a seis años y se creó la figura de la copresidencia, cargo que actualmente ocupa Rosario Murillo.
La reforma también redefinió la organización del Estado, otorgando al Poder Ejecutivo mayores atribuciones sobre el funcionamiento de las instituciones públicas y modificando el equilibrio entre los distintos órganos del Estado. Rosario Murillo ejerce la copresidencia tras la reforma constitucional.
Cambios en el calendario electoral
Antes de las modificaciones constitucionales, Nicaragua debía celebrar elecciones generales durante noviembre de 2026. Sin embargo, la ampliación del período presidencial desplazó, en teoría, la próxima convocatoria electoral hasta 2027.
La reforma ha generado fuertes cuestionamientos por parte de diversos organismos internacionales, entre ellos Naciones Unidas, la Organización de los Estados Americanos (OEA), el Parlamento Europeo y distintos gobiernos que consideran que los cambios reducen las garantías democráticas en el país.

Críticas desde Estados Unidos
El Gobierno de Estados Unidos cuestionó anteriormente la designación de Rosario Murillo como copresidenta, al considerar que dicha figura fue incorporada sin un proceso electoral específico. Además, sostuvo que las reformas constitucionales consolidan el control político del oficialismo y limitan el ejercicio de los derechos democráticos de la ciudadanía. La situación política de Nicaragua continúa siendo objeto de observación internacional.
Las declaraciones de Ortega se producen en un escenario de persistentes cuestionamientos internacionales sobre el estado de la democracia y las libertades políticas en Nicaragua, mientras el Ejecutivo mantiene el control de las principales instituciones del país.
