Rusia lanzó un ataque masivo con misiles y drones contra Kiev

La capital ucraniana fue escenario de un intenso bombardeo durante la madrugada del viernes, cuando fuerzas rusas lanzaron una ofensiva combinada con misiles y drones que provocó incendios, destrucción de edificios residenciales y daños en infraestructuras clave de varios distritos de Kiev.
De acuerdo con información oficial, el ataque dejó al menos cuatro personas fallecidas y decenas de heridos. El alcalde de la ciudad, Vitali Klitschko, calificó el episodio como un “ataque masivo” y aseguró que gran parte de la capital resultó afectada por las explosiones.
En un primer informe, las autoridades confirmaron múltiples heridos y la hospitalización de varias personas, entre ellas una mujer embarazada y un hombre en estado crítico. Con el correr de las horas, el número de lesionados aumentó, incluyendo a un niño de 10 años, mientras los equipos médicos atendían a otras víctimas en el lugar.
Las autoridades locales instaron a la población a permanecer en refugios antiaéreos hasta el levantamiento de la alerta y advirtieron sobre posibles cortes en los servicios esenciales. Según informaron, algunas redes de calefacción resultaron dañadas, lo que generó interrupciones en determinados sectores de la ciudad.
Funcionarios de la administración militar de Kiev confirmaron que los ataques impactaron principalmente en zonas residenciales, con numerosos edificios de departamentos afectados en prácticamente todos los distritos. Equipos de emergencia fueron desplegados de manera simultánea para contener incendios y asistir a los vecinos.
El bombardeo ocurrió en medio de una creciente presión internacional sobre Moscú. En los últimos días, países aliados de Ucrania anunciaron nuevas sanciones y reiteraron su llamado a un alto el fuego, mientras continúan las tensiones diplomáticas y el estancamiento de las negociaciones de paz.
Analistas advierten que los ataques contra infraestructura energética incrementan el riesgo de interrupciones en calefacción y suministro eléctrico a medida que se acerca el invierno, profundizando el impacto humanitario del conflicto que ya lleva casi cuatro años.
