Manila, Filipinas. – El paso del tifón Kalmaegi ha dejado una devastación sin precedentes en Filipinas, con decenas de muertos y cientos de miles de evacuados en varias provincias del país. Videos verificados por la AFP muestran la magnitud del desastre: automóviles, camiones e incluso enormes contenedores de transporte arrastrados violentamente por las aguas.
Solo en la provincia de Cebú, en el centro del archipiélago, al menos 39 personas perdieron la vida, según informó Ainjeliz Orong, responsable provincial de información. Esta cifra no incluye las víctimas de la capital provincial, Ciudad de Cebú, que se contabilizan por separado.
Además, se reportaron al menos cinco muertes adicionales en otras regiones, entre ellas la de un anciano que se ahogó dentro de su casa en la provincia de Leyte y la de un hombre que falleció aplastado por un árbol en Bohol.
De acuerdo con la agencia meteorológica estatal, la zona de Ciudad de Cebú recibió 183 milímetros de lluvia en apenas 24 horas, muy por encima de su promedio mensual de 131 milímetros, explicó la especialista Charmagne Varilla.
La gobernadora Pamela Baricuatro calificó la situación como “sin precedentes” y advirtió que, aunque se esperaba que los vientos fueran la principal amenaza, ha sido el agua la que ha causado los mayores estragos. “Las aguas son devastadoras y han puesto en riesgo a miles de familias”, afirmó en un mensaje difundido en Facebook.
Muchos habitantes se vieron obligados a refugiarse en los tejados o en las partes más altas de sus viviendas. “El agua subió muy rápido. Para las cuatro de la mañana, ya estaba fuera de control y la gente no podía salir de sus casas”, relató Don del Rosario, un residente de 28 años de Ciudad de Cebú.
Según el subdirector de Defensa Civil, Rafaelito Alejandro, cerca de 400.000 personas fueron evacuadas preventivamente ante el avance del tifón, que ha afectado infraestructuras, viviendas y servicios básicos en amplias zonas del país.
Filipinas enfrenta en promedio unas 20 tormentas tropicales o tifones al año, muchas de ellas con consecuencias graves en comunidades vulnerables. Los científicos advierten que el cambio climático está intensificando estos fenómenos, haciendo que sean cada vez más frecuentes y destructivos.
