Una de las piezas más singulares del arte del siglo XX desapareció en Francia. Durante la noche del domingo 4 al lunes 5 de octubre, desconocidos robaron la cubierta monumental que Salvador Dalí diseñó para el Libro del Apocalipsis, que se exhibía en el Centro de Arte Contemporáneo de Issoire, un museo privado del departamento de Puy-de-Dôme, en la región de Auvernia. La fiscalía de Clermont-Ferrand informó el hecho el martes 6 y abrió una investigación.
Claves de la noticia
- Lo robado es la cubierta de bronce de la obra, decorada con oro, piedras preciosas, perlas y conchas, que pesa unos 150 kilos.
- El conjunto completo del libro pesa alrededor de 210 kilos y reúne el trabajo de 14 artistas y escritores del siglo XX.
- El robo ocurrió en la noche del 4 al 5 de octubre en el centro de arte de Issoire, en Puy-de-Dôme.
- La investigación quedó a cargo de la brigada de investigaciones de la gendarmería de Clermont-Ferrand.
- Las autoridades describieron la obra como una pieza excepcional y única, y el alcalde de Issoire calificó el perjuicio de inestimable.
Una obra pensada como el libro más caro del mundo
El Libro del Apocalipsis fue un encargo del editor de arte Joseph Forêt, que a fines de la década de 1950 convocó a pintores y escritores para ilustrar y comentar el texto bíblico atribuido a san Juan. Dalí trabajó en la pieza entre 1958 y 1961 y se ocupó de la cubierta, una especie de estuche escultórico que combina bronce, metales preciosos y objetos incrustados.
Entre los artistas y autores que participaron figuran Jean Cocteau, Jean Giono, Ernst Jünger, Foujita, Leonor Fini, Georges Mathieu y Bernard Buffet. Según la información difundida tras el robo, la obra contiene 150 pergaminos con unas 95.000 letras caligrafiadas y, desplegada, alcanza unos 150 metros de largo. Al momento de su creación fue valuada en unos dos millones de francos de la época, alrededor de 305.000 euros, una cifra que la convirtió entonces en el libro más caro del mundo.
Tras recorrer cerca de 150 exposiciones entre 1961 y 1972, con paso por países como Suiza y Japón, la pieza fue adquirida en 2003 por Christian Karoutzos, escultor, pintor y editor radicado en Issoire, que abrió su centro de arte en 2010. Tras conocerse el robo, Karoutzos lamentó la pérdida y la definió como una obra magistral y única.
Qué se sabe de la investigación
Hasta el momento no se informó cómo ingresaron los ladrones ni si forzaron alguna puerta o ventana: el propio alcalde de Issoire dijo no poder precisarlo. Tampoco se conocen detenidos ni hipótesis oficiales sobre el destino de la pieza. Por su peso y por lo reconocible del diseño, se trata de un objeto difícil de trasladar y prácticamente imposible de vender en el mercado legal del arte.
Los especialistas suelen advertir que, en casos como este, existe el riesgo de que las piezas robadas sean desmontadas para aprovechar sus materiales, como el oro y las piedras preciosas, lo que agrega preocupación sobre la conservación de la obra.
Una seguidilla de robos en museos franceses
El golpe en Issoire se suma a una serie de robos que golpeó al patrimonio francés en el último año. En octubre de 2025, ladrones se llevaron joyas de la corona del Museo del Louvre, en París, en un caso que tuvo repercusión mundial. En septiembre de 2026 fueron robados cuatro cuadros de Renoir en Cagnes-sur-Mer, con un botín estimado en unos 9 millones de euros, y el mismo 4 de octubre se registró un intento de robo en el museo Nissim de Camondo, en París.
Frente a estos episodios, el Ministerio de Cultura de Francia propuso un plan de 33 medidas para reforzar la seguridad de museos y colecciones. El caso del Apocalipsis de Dalí vuelve a poner en foco la protección de las colecciones privadas, que muchas veces cuentan con menos recursos de vigilancia que las grandes instituciones públicas.
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